Es posible que algunos de ustedes hayan escuchado hablar de
la Academia Internacional de Artes y Ciencias Digitales. Sus 550 miembros, que
incluyen al cantante David Bowie, al empresario Richard Branson, al inventor de
Internet, Vint Cerf, y al creador de los Simpsons, Matt Groening, otorgan y
presentan, desde 1996, los Webby Awards, el equivalente del Oscar de la
virtualidad.
El mundo parece estar lleno de concursos. El formato de "y el ganador
es..." se ha impuesto en todos los espacios y no existe actividad humana que se
respete que no tenga sus estatuillas, repartidas en ceremonias absolutamente
iguales a sí mismas, a los mejores del rubro y todos sus sub-rubros.
Hasta los shows se han convertido en concursos, con sus jurados que
ejercen presión sobre los concursantes - en realidad candidatos a ser ídolos en
algo o para alguien- hasta hacerlos llorar o expulsarlos del proceso, o lloran
ellos mismos ante un desempeño inesperadamente sobrecogedor. Uno diría que la
democracia está regresando a la vida cotidiana y que la mezcla de lo
audiovisual, la comunicación celular y la virtual, nos hace repetir en el siglo
XXI el ágora ateniense. Todos votamos y somos parte de un gran jurado que, le
sube o baja el dedo a quienes se juegan el todo por el todo para llegar a la
cima del reconocimiento. ¿Ágora ateniense o circo romano? Bueno, es cuestión de
perspectivas.
Pero, más allá de esa reflexión sobre la concursitis de nuestros tiempos,
las nominaciones para los Webby Awards son una larga lista de páginas Web con
alto valor en cuanto a diseño, originalidad, utilidad, tecnología y, en
algunos casos por lo menos, utilidad social. Les recomiendo que visiten http://www.webbyawards.com y podrán tener
acceso, de acuerdo con sus intereses, a lugares especialmente interesantes.


28.05.08
Manuel: me gustó mucho eso de web-ear, un verbo ingenioso que no tiene que ver, necesariamente con el ocio.