
John Kao no es una persona
cualquiera. De hecho, la connotada revista inglesa The Economist lo llamó
Mister Creatividad y su historia personal no engaña: psiquiatra de formación,
invitado - como pianista- por el Legendario Frank Zappa para un verano de grabaciones
con el grupo The Mothers of Invention - mombre más que apropiado para un especialista
en innovación-, productor de películas, se dedicó, más bien, a enseñar en el
Harvard Business School y fue profesor visitante en el famoso Media Lab de MIT.
Actualmente tiene una empresa consultora, Kao & Compañía, centrada en el
tema de la creatividad organizacional en el nivel de empresas privadas y el
sector público.
¿Un psiquiatra metido en el espacio
de las empresas, corporaciones y la globalización? Bueno, podemos convenir en
que es un mundo de locos, pero tampoco hay que exagerar. ¿Y qué hacemos
hablando de él en un Blog ligado con la educación?
Pues bien, en su último libro
Innovation Nation (2007), Kao habla sobre el aparente deterioro de la ventaja
creativa de los Estados Unidos frente a otros focos de inventiva en el planeta.
Habría comenzado una fuga de cerebros, que, por primera vez, va de ese país
hacia otros lugares. ¿Las razones? Varias: la xenofobia posterior al 11 del 9,
poca inversión en infraestructura científica, inmediatismo y cortoplacismo
derivado de las leyes del mercado, ausencia de promoción estatal y un descuido
en cuanto a la captación, formación y seducción del talento.
Singapur, China, India, Dinamarca,
Irlanda, para citar algunos países, vienen haciendo esfuerzos concientes,
planes sostenidos, mostrando un sentido de propósito claro, en cuanto a
facilitar que los más brillantes entre sus ciudadanos se inclinen por la
investigación en ciencias básicas. No sólo se trata de becas jugosas y
complejos de vida - instalaciones tecnológicas, universidades circundantes,
empresas de punta, centros de esparcimiento- sino de plantear a la sociedad en
su conjunto que ser un científico es algo muy importante, a los científicos
como modelos - ya hay una suerte de American Idol de la ciencia- y a la ciencia
en general como un recurso vital para el éxito conjunto.
Identificar excelencia muy pronto en
la vida, reforzarla y formarla, así como retenerla, es un objetivo central. E
involucra dar a los maestros un papel central. De hecho, se trata de países en
los que los profesores tienen un prestigio social y un ingreso económico muy
importante. Más todavía: se ha descubierto que el sistema de mentores, vale
decir, que niños y jóvenes brillantes puedan interactuar con adultos igualmente
brillantes - comenzando por sus profesores, que en esos lares son brillantes-,
es un paso indispensable para lo anterior. Obviamente, Internet es una herramienta
central para ello: imaginen a un niño de cuarto grado recibiendo un comentario
de Bill Gates o Steve Jobs, sobre un proyecto escolar.


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