Archivos Marzo 2009

Imaginen una de esas piscinas donde los muy pequeños aprenden a nadar. Las madres, generalmente son ellas, se meten en el agua y acompañan a sus bebés, que son sostenidos por un o una especialista y van familiarizándose con los placeres de flotar, sumergirse y, poco a poco, actuar como peces en el líquido elemento. ¿Puede una mami o un papi normal abstenerse de tomar fotos como si se tratase de una sesión de modelaje? No, de ninguna manera.

Leslie Caballero y Max Egúsquiza tienen 20 años y sus actos han generado desconcierto, horror y rabia.
Leslie y Max, en una
ciudad pesquera peruana, se encuentran en esa fase de la vida en que la
adolescencia comienza a deshacerse y acecha la adultez con sus tareas
inciertas. Lo único seguro es lo formal: los dos ejercen el titularato de la
ciudadanía oficial: elegir, abrir una cuenta bancaria, firmar contratos. Lo más
probable es que ninguno de los dos pueda hacer ninguna de las cosas anteriores
y muchas otras. Trasgredieron, de la manera más radical, el ¡no matarás!
Secuestraron a la prima de uno de ellos, sobre la base de la información de que
el padre de la niña había recibido una cantidad importante de dinero; y la
asesinaron luego de recibir la primera parte del rescate cuando la niña los
identificó.
La ilusión, alegría, expectativa, así
como la incomodidad, malas noches, dudas y temores no empiezan con la llegada
de nuestro retoño al mundo, sino mucho antes, desde que una prueba casera o un
médico nos confirman que en 9 meses nuestra condición será otra; desde ese
momento nuestro mundo gira diferente y con el maravilloso nuevo título empieza
una aventura en la que las palabras felicidad y confusión toman una nueva y
desconocida dimensión. En Espacio de Crianza sabemos que el torrente de
información puede ser agotador y confuso, por ello queremos recomendarles algunos
libros y sitios web con información práctica, clara y fiable que les permitirán
a los padres presentes y futuros adentrarse con mayor seguridad en el misterio
de la vida, sabiendo siempre que cada experiencia es única y por lo tanto no
existen recetas infalibles. Un aporte de una recién estrenada mamá, Karina
Lerner.
"De chica mi madre me golpeaba frecuentemente. Hoy tengo dos hijas mellizas de 4 años y una de ellas tiene problemas de concentración y atención. Si bien mejoró luego de una terapia, las dificultades han empezado nuevamente. Por las mañanas no quiere cambiarse, cuando se porta mal le hablo en tono fuerte y no me hace caso, cuando cierro la puerta de mi dormitorio la patea y llora. A veces la ignoro y eso da resultado, pero en general su conducta es agotadora. Yo me había prometido a mí misma no hacer con mis hijos lo que mi mamá hizo conmigo, pero no tengo mucha paciencia, pierdo los papeles y la golpeo".

