"De chica mi madre me golpeaba frecuentemente. Hoy tengo dos hijas mellizas de 4 años y una de ellas tiene problemas de concentración y atención. Si bien mejoró luego de una terapia, las dificultades han empezado nuevamente. Por las mañanas no quiere cambiarse, cuando se porta mal le hablo en tono fuerte y no me hace caso, cuando cierro la puerta de mi dormitorio la patea y llora. A veces la ignoro y eso da resultado, pero en general su conducta es agotadora. Yo me había prometido a mí misma no hacer con mis hijos lo que mi mamá hizo conmigo, pero no tengo mucha paciencia, pierdo los papeles y la golpeo".
Es una consulta muy frecuente. Pero hay dos componentes en ella. Por un lado está el problema concreto: concentración. ¿Será el famoso Déficit Atencional? Digamos que sí y la cosa mejoró con una terapia. Pero ahí vamos con el segundo aspecto: no quiere cambiarse por las mañanas, no hace caso, golpea la puerta cerrada, una conducta agotadora. Sí, suena a una madre agotada, molesta, irritada. ¿Con quién? Con su hija, evidentemente. Pero, un momento, ¿si? En parte. Sin embargo, hay un tono como el que usamos cuando algo que nos habíamos prometido no sale, digamos hacer dieta y nos lamentamos con el sabor de ese chocolate adicional que nos comimos; o cuando nos hicimos el firme propósito de no levantar la voz y nos escuchamos gritando. Claro, es una mamá molesta consigo misma. Y no es cosa de nada puesto que siente que está rompiendo una promesa que se hizo a sí misma cuando era niña, cuando hija, para ser cumplida muchos años después, como madre. ¡Auch! Y ahora, cuando ese llanto de su pequeña no tiene cuando acabar y la puerta parece venirse abajo, se le van las manos y se encuentra haciendo justamente lo que juró no haría. ¿Qué le dirían a ustedes a esa madre?, ¿les suena familiar esa historia?

28.03.09
¡Hola! sentí un poco de tristeza al leer la consulta. Me siento y encuentro en la misma situación con una adolescente (16). A todo lo que le digo reacciona dándome la contraria. Hay momentos en que suelto la mano y la maltrato física y psicológicamente. La intención es darle un sacudón, pero nada. Después me arrepiento muchísimo. Lloro sin que se dé cuenta y las cosas quedan ahí. No puedo decirte ni opinar nada, pero me pongo en tu lugar y pido que nos ayuden por favor. (mis dos hijas mayores no tienen este tipo de conducta y son más reflexivas).
28.03.09
Hola, quisiera recibir consejos para saber sobrellevar todo esto. No tengo paciencia con mi hijo: lo grito, insulto y golpeo, y no quisiera hacerlo más. ¡Por favor, necesito ayuda urgente! Muchas gracias.
29.03.09
Chily: siento mucho que se encuentre en esa situación. Sería bueno, si la voy a orientar que me dé mayor información, porque no sé qué edad tiene su hijo y otras cuestiones ligadas a sus circunstancias. Los hijos ponen nervioso y muchas veces uno realmente no da más, pero hay que integrar eso con los momentos en los que gozamos con nuestros hijos y podemos concentrarnos en darles y recibir de ellos. Por ejemplo, si uno trabaja, cuando llega a casa hay que entrar unos diez minutos a nuestro cuarto y relajarnos, no pensar en nada, para hacer un quiebre con lo que hicimos en el día y salir frescos. También se puede consultar si la situación es inmanejable.
Roberto Lerner
29.03.09
Betty: sí, son situaciones tristes, desgastantes, frustrantes y, muchas veces, nos hacen sentir que estamos haciendo la cosas muy mal. En su caso, por lo menos, sabe que con sus otras dos hijas la cosa no es así. No creo que sea solamente por ellas. Creo que debe preguntarse qué hace que entre su hija menor y usted se genere estas situaciones de tensión y enfrentamiento. A veces es porque nos parecemos al hijo, a veces es la edad y los 15 son muy complejos ya que se tiende a entrar en una lucha por el poder. ¿Puede ser? Un saludo. Roberto Lerner.
30.03.09
Hola, a mí me pasa lo mismo. Tengo una hija que está por cumplir tres años (en dos semanas) y en las últimas semanas simplemente me ha agotado todas las energias y paciencia que podía tener. Se le ha dado por hacer un drama cada vez que se tiene que lavar (manos, dientes, cara). Ella sabe qué es lo que toca hacer, porque seguimos siempre la misma rutina, pero al parecer su "ser independiente" se rebela cada vez que le pedimos que haga algo (pero es mucho peor cuando le toca lavarse). LLora, grita sin parar. Yo opto por no contestarle fuerte y decirle que no le entiendo cuando me habla con gritos, pero después de 30 minutos de eso yo también le grito, y algunas veces la he sacudido para que reaccione. Eso me frustra terriblemente porque no quiero hacer eso con ella, me siento mal y no sé qué hacer. No quiero perder los papeles pero no puedo más, tres veces al día con esos llantos y gritos y peleas. ¿Qué hacer?
07.04.09
Yo también paso por una situacion difícil: tengo 26 años y mi niña está por cumplir 6. Tiene un caracter muy fuerte, es muy cerrada frente a las cosas que uno le indica, hace como que no escucha y a veces yo pierdo la paciencia. Como dice Mana, es muy difícil lidiar todo el día con este tipo de situación. Es mi única hija y no tengo quién me oriente sobre qué hacer, pues muchos familiares opinan, pero al final, me terminan confundiendo más. Ella es mi vida, mi razón de ser, sin embargo a veces he tenido que darle un manotazo en las asentaderas para calmarla ya que. En ocasiones pienso que lo necesita, pero luego me parece que no. Tal vez no me doy a entender con ella, no sé si soy mala o qué. Necesito ayuda.
08.04.09
Zoily: comprendo su confusión, la verdad es que hay tantos consejos y recomendaciones contradictorios, que los padres terminamos no sabiendo qué hacer y nos sentimos culpables e indecisos. No sé cuál es la situación familiar, vale decir, si usted está sola, si está con el papá de su hija, si viven con suegros o padres, si hay otros niños en casa, si usted trabaja fuera del hogar, y todas esas cosas son importantes para poder orientar adecuadamente, pero perder la paciencia no es un crimen. Los hijos son demandantes y plantean retos permanentemente. ¿De dónde se saca esa imagen de una mamá o papá permanentemente risueños, pacientes y racionales? Los niños necesitan límites y reglas, no muchas, pero aplicadas de manera consistente y no como un castigo, deben saber a qué atenerse y conocer las consecuencias de hacer o no hacer algo. Cuando ellos pierden la calma, lo que debemos hacer es contenerlos, mirarlos directamente a los ojos, ponernos en su nivel visual (no conductual) y hablarles con mucha calma y bajo (no gritando) y decirles que comprenden que está molesto o nervioso, pero que nosotros vamos a escucharlo cuando esté calmado. Funciona.
13.04.09
Tengo un hijo de 6 años y es muy agotador convivir con él últimamente. Eso me hace sentir como si yo fuera el peor ser de todo el universo, no tengo mucha paciencia y él es muy grosero casi todo el tiempo. Es berrinchudo, todo lo quiere ya y llora por todo. Cuando no tiene lo que quiere, grita e incluso nos pega. No nos hace caso, nunca hace lo que le pedimos hasta que le gritamos o le damos sus nalgadas. Pareciera que todo lo hace con ese fin, nunca platica con nosotros y esto además de entristecerme, me preocupa. Nunca he sabido por su boca qué hace en la escuela o cómo se llaman sus amigos. No sé qué hacer y siento que esta situación se me sale de las manos. No sé quién de los dos necesita más ayuda: ¿él o yo?
13.04.09
Fabi: bueno, hay que comenzar diciendo que los seis años son una edad de transición y los niños son, en general, activos, inquietos y pueden, en efecto, abrumar. En segundo lugar, a esa edad los chicos no cuentan lo que hacen en el colegio y no informan quiénes son sus amigos. Por último, creo que es importante determinar qué aspecto de su conducta uno quiere que cambie, no puede ser todo. Debe tener espacios en los que haga más o menos lo que quiere y otros en los que haya reglas claras - no gritos-, sino reglas coherentes y pocas. Un saludo.
20.04.09
Tengo un hijo de 4 años, soy separada desde que él tenia seis meses, vivo con mis padres y no tengo paciencia en absoluto. Me siento súper mal porque por más que trato y trato, no lo puedo tratar como se merece. Trabajo prácticamente todo el día y cuando llego a mi casa él me habla pero yo me fastidio mucho porque es muy insistente y yo estoy estresada. Para colmo, mi mamá es la persona que “sabe” estresar a las personas, así que se imaginarán que muchas veces me la agarro con mi hijo. No sé por qué lo trato así. A veces pienso que no he nacido para ser mamá. Hace más o menos mes y medio mi hijo se prendió fuego al cabello, dijo que se quería matar porque nadie lo quería. A mí, obviamente, me duele muchísimo, me duele el alma pensar que eso pasa por su mente. Yo sí lo quiero, pero no sé qué hacer para cambiar. ¿Usted cree que sea porque no tengo pareja y me siento frustrada y no sé cómo descargarme? Él me pide muchas veces que juegue, pero lo máximo que hago es llevarlo al parque a pasear con su bicicleta y así igual me siento mal. ¡Por favor, necesito ayuda!
22.04.09
Desde que tuve mi hijo siempre he escuchado y llevado a cabo los consejos de los profesionales. Eso me ha ayudado a llevar más fácilmente todo. Pero ahora ya mi hijo tiene cuatro años, tengo un bebé de cuatro meses y siento que ya no puedo controlar a mi hijo mayor. Trabajo con el bebé de 9 AM hasta 8 PM, llego y siento que lo hago llorar cuando lo hago cenar lavarse dientes o dormir. Vivo con mi suegra, ella es buena y complaciente al igual que mis cuñados, pero no ponen limites y me siento mala y pienso que mi hijo me ve mala por que yo pongo disciplina límites y horarios. Antes del bebé esto no era tanto así, sé que me extraña mi hijo y tal vez también sea eso o mi carácter. Soy de gritar o ponerme tosca cuando me altero, pero no golpeo. Lo castigaba con el rinconcito y se calmaba, pero ahora eso ya no funciona, trato de poner más atención en él que en el bebé. No sé qué hacer, no quiero hacerlo llorar, me siento presionada. Con las demás personas de la casa no llora, es feliz.
24.04.09
Buenas tardes. Leyendo los comentarios me identifico con lo dicho. Soy madre soltera y tengo un niño único de 8 años que vive conmigo y es desgastante. Él estuvo en terapia ocupacional y mejoró. Cursa 3º de primaria pero no quiere trabajar en clase, no copia, dice mentiras todo el tiempo, no respeta, no hace caso, es poco tolerante, le cuesta trabajo asumir sus equivocaciones y se le dificulta ser responsable de las consecuencias de sus actos, no puede permanecer quieto en un lugar y menos con las piernas estiradas, no sigue instrucciones, habla mucho, hace amigos muy fácil, cuando sabe que la embarra obviamente se entristece, hace caso cuando ya se le ha llamado la atención o ve el castigo encima. Últimamente está reflejando un mal genio insoportable: él no era así, tenía un carácter muy bonito, todo el tiempo reía. Como dije, es perezoso y en el primer bimestre le fue aterradoramente mal en todas las materias, las perdió casi todas. Lo han derivado a Psicología, pero todavía no hemos comenzado la primera cita. Esta situación me entristece mucho porque es mi único hijo y es muy inteligente ¿Qué debo hacer? ¿qué me aconseja?
28.04.09
Yo soy padre y soy consiente que también he pegado a mi hijo en un momento que estaba fuera de mí y el que pagó fue mi hijo. Recuerdo con un poco de tristeza que fueron dos veces y después me sentí una basura. Lo que pasa es que me estaba estrenando como padre y no tenía un modelo ejemplar en mi infancia para hacerlo mejor. Mi padrastro me dijo: “si tú no lo cuidas, ¿quién crees que lo va a cuidar si él te tiene a ti nomás”. Eso cambió mi forma quizás un poco irresponsable de ser padre. Con las dos veces que pegué a mi hijo por algún pequeño berrinche que hizo, cambié hasta la actualidad. Claro, no soy quién para saber qué pasará más adelante. Es cobarde pegar a un hijo: uno lo trae al mundo, y una vez que llega, hay que respetar su vida. Antes de pegar a un hijo hay que pensar que él tiene más derecho que uno. Heredará nuestra ideología. Hay que preocuparse por su educación, pasar momentos con él. Esos momentos son únicos.
03.05.09
Raúl: lo importante es aprender de la experiencia. Hay mucho de ensayo y error en la crianza de los hijos, pero, ni modo, la idea es persistir y ser flexible. Un saludo.
03.05.09
Leyla: mire, yo tengo un hijo hiperactivo, vale decir con Déficit Atencional, y me parece conocido lo que usted me cuenta. Más allá de la experiencias profesional, está la personal, como padre. Muchas de las cosas que usted cuenta pueden tener que ver con algo que no está bajo control de la voluntad. Creo que el diagnóstico será muy importante y habría que ver si un descarte neurológico no es necesario también. En el caso de mi hijo lo fue y a partir de entonces las cosas cambiaron. Hay que tener paciencia, debe haber pocas reglas, pero muy consistentes. No dude de seguir en contacto conmigo. Suerte y gracias por su aporte.
03.05.09
Giovanna: a ver, creo que está sacando las cosas de contexto y hay que guardar las proporciones. Luego de cuatro años, su hijo debe convivir con un hermanito y eso, creáme, soy primogénito, no es nada sencillo. Él ve su involucramiento, natural y sano, con el recién llegado, como una respuesta de consentimiento, de flexibilidad, totales; mientras que siente, por comparación, su relación con él como esencialmente disciplinaria. Debe decirse, aunque no sea consciente, algo así como "pucha, qué suerte ser chiquito, solamente engreimientos, mientras que los grandes nos llevamos las reglas, normas y horarios". Creo muy importante que usted le dé el mensaje que crecer es también bonito y no solamente "serio". Por ejemplo leerle cuentos, ver una serie de TV que el "chiquito" no puede ver, etc. ¿Comprende? En principio debería funcionar. Un saludo.
03.05.09
Vanessa: bueno, es difícil ser madre sin cooperación de la pareja, viviendo en casa de los padres y tener que trabajar fuerte. No es cierto que usted no ha nacido para ser madres. Lo que ocurre es que no es fácil serlo para nadie y en ciertas condiciones es especialmente duro. Cuando uno regresa del trabajo hay que darse unos minutos sin hablar con nadie, un duchazo y un poco de meditación o música, una suerte de "reset" y se está en condiciones más "limpias" para comenzar. Hay que tratar de encontrar algo que les gusta hacer juntos, no una actividad a la que uno lo "jala" o lo lleva, eso también es bueno. Eso de quemarse el pelo, es algo que no se debe pasar por alto. Quizá sería bueno que la psicóloga del nido lo vea. Pero trate los consejos sencillos y recuerde que no es fácil, para nadie lo es. Un saludo y mucha suerte.
06.05.09
Hola: tengo 23 años y mi esposo y yo tenemos un bebe de 2 años. Él es muy simpático, pero tiene momentos en que es muy voluntarioso y si no hacemos lo que él quiere llora hasta que logra sus deseos. También, cuando convive con otros niños es envidioso y no quiere prestar sus cosas. Algo que me preocupa mucho es que no se deja lavar los dientes y ya los tiene picados y el dentista me ha indicado que se los lave 5 veces al día. Pero cuando lo hago, llora muchísimo y no me deja terminar. No sé qué hacer. Por otro lado, me molesta mucho cuando alguien me dice lo que tengo que hacer con él (hablo de mi familia). ¿Qué hago?
Gracias.
07.05.09
Monse: usted termina diciendo algo muy importante, esencialmente que su hijo tiene a quién salir. En otras palabras, así como a usted no le gusta hacer lo que le dice su familia, imagino que la mami, ¿no?, su hijo no le gusta hacer lo que usted quiere que haga. Parece que no es el único "voluntarioso" en la familia, lo que tiene, sin duda, sus cosas buenas, aunque puede causar problemas a los que nos rodean. Ejercer autoridad y establecer normas no es fácil sobre todo si uno mismo no es de los que siguen mansamente reglas. Puede convertirse fácilmente en una lucha por el poder. Tiene que ver si al terminar haciendo lo que quiere su niño no le está "enseñando" a llorar para obtener resultados. Pero usted habla como si se tratara de una persona mucho mayor. ¿Envidioso, no quiere prestar sus cosas? A los dos años nadie comparte sus pertenencias, sencillamente porque lo de "uno" es una extensión del cuerpo, es como querer que alguien comparta sus manos y la envidia es algo inevitable porque uno siempre quiere lo que tienen los demás. Quizá está poniendo expectativas muy elevadas. Ok, tener caries es un problema, pero ¿lavarse los dientes 5 veces al día? No sé. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.
08.05.09
Tengo 33 años y un precioso hijo de 8 años, próximo a cumplir 9. Desde hace 2 años ha cambiado su comportamiento, no sé si por mi culpa. Es que no tengo paciencia. Por más que trato de tenerla, la pierdo enseguida. Cuando no me obedece, tengo que repetirle mínimo cinco veces las cosas y amenazarlo. Se ha vuelto rebelde, no se queda callado, me mira con mucho coraje. Yo tengo muy mal genio y creo que a veces me desquito con él por mis problemas con su padre, o porque simplemente no tengo paciencia. Después me arrepiento por tratarlo mal y decirle cosas muy hirientes y aunque le pido perdón y trato de convencerlo de que nada de lo que he dicho es verdad, queda mi remordimiento. También tengo una hija de 8 meses a la que mi hijo adora y con cuya crianza me ayuda mucho. A veces se entretiene con la bebe o en cualquier otra cosa con tal de no hacer sus tareas y perder el tiempo. Por favor ayúdenme, necesito cambiar, no quiero seguir tratándolo así, me duele mucho y aunque soy yo el eje del hogar, no quiero ser tan dura, amo a mi hijo y también a mi nena. ¡Son mi vida!
08.05.09
Jaila: estoy absolutamente seguro de que ama a sus hijos. Obviamente, usted es una de esas mujeres que tienen que asumir muchas responsabilidades, como dice, de carácter fuerte y a quien le gusta que las cosas se hagan como se debe. Su hijo se enfrenta a una etapa de transición, ya se da cuenta de que hay cosas que van a cambiar, que la niñez termina y, al mismo tiempo, acaba de tener una hermanita a la que adora, aunque le recuerda que él tiene una serie de tareas y responsabilidades que debe enfrentar y ya no solamente recibir cuidados. La pregunta es si es un niño que, en general se desenvuelve bien, por ejemplo en el colegio, por ejemplo si tiene amigos y está en líneas generales contento. Responsable es, por lo menos en lo que se refiere a la ayuda que le da con la hermanita. Si su desobediencia se limita a arrastrar un poco los pies a la hora de hacer lo que usted le pide, bueno, quizá habría que tener más "cuerda" y comenzar a desplazar responsabilidad para que él decida cuándo hace ciertas cosas. Por otro lado, no es bueno actuar de una manera determinada y luego pedirle perdón ya que ese tipo de conducta lo confunde, especialmente si se repite como una suerte de ritual, ¿me entiende? No deje de seguir en contacto conmigo. Un saludo.
13.05.09
Tengo 30 años. Mi hijo va a cumplir 3 años en 3 meses y es un niño muy bueno, pero me desespero mucho porque no quiere comer, y le grito y a veces le he pegado. Lo mismo pasa a la hora de dormir. Es una batalla diaria y ya no sé qué hacer. No tengo nada de paciencia con él, me siento muy mal por que últimamente lo maltrato mucho emocionalmente y le doy más nalgadas que antes por la desesperación ya que no me hace caso en esas cosas. Además, se ha vuelto muy llorón aunque no le haga nada. Lo amo con todo mi corazón peo siento que estoy siendo muy mala madre, es un niño un poco antisocial y creo que es por mi culpa.
16.05.09
Tengo 47 años y 2 hijos, uno de 21 y otro de 10. Con respecto de este último, me cuesta que mantenga su cuarto ordenado, así como que sea responsable con el horario de sus tareas y actividades del hogar. Algunas veces me saca de mis casillas y le he dado sus nalgadas. Ha sido condecorado en los años de estudio anteriores por buen estudiante. Actualmente cursa 4º grado de primaria. Mi pareja actual lo está criando. Aunque conoce a su padre biológico, no lo vemos desde que tenia 4 años. Yo actualmente curso el octavo semestre de administración y no estoy trabajando. Mi pareja tiene mal genio y normalmente toma licor los viernes. Yo le digo que no es un buen ejemplo, pero tampoco lo entiende. Trata de complacer al niño en todo lo que le pide, pero intercambia actividades como padre con el niño sólo cuando vamos a hacer mercado o a la playa. Para el resto de asuntos le dice que tiene que trabajar o que está ocupado, ya que llega de lunes a jueves a las 8PM. Él se queda con el niño mientras yo voy a la universidad, pero cuando tiene algún otro plan, lo hace a regañadientes. Por favor, oriéntenme con respecto a mi hijo y mi pareja, porque estoy pensando separarme de él.
16.05.09
María: ¿cuál es la nota máxima que podemos tener los seres humanos, si pensamos en todas las tareas que enfrentamos a lo largo del ciclo vital? Digamos que en un momento determinado somos padres, hermanos, hijos, pareja, estudiantes, empleados, jefes, subordinados. Imagino que si los adultos recibiéramos una libreta cada dos meses, no siempre habría puros azules, ¿o no? Creo que el secreto de la vida es saber poner las cosas en un contexto, en una proporción. Es importante mirar hacia el horizonte lejano cuando uno recorre un camino, pero también hay que mirar el camino y gozarlo. Un niño de 10 años que ha recibido premios en lo académico, una pareja que lo asume con bastante responsabilidad y que se queda en casa cuando usted está en la universidad, una persona que tiene la valentía de cursar estudios a los 47 años. ¿Es tan importante el orden en el cuarto? No sé, no sé, pero creo que uno debe preguntarse siempre, ¿cuál es la alternativa, qué es lo importante y qué lo secundario? Un saludo y no dude de seguir en contacto.
16.05.09
Karina: ¡Ah, las batallas que tienen lugar en la casa! Son pesadas, ¡son tan desgastantes para las relaciones entre los miembros de la familia! ¿Sabe? hay que escoger lo que uno quiere lograr y definir lo que uno espera de los demás y qué vale la pena un enfrentamiento y qué no. ¿Qué significa que no come? Si está dentro de la curva talla-peso en sus visitas al pediatra, no es tan importante. ¿No duerme? Mire, nuevamente, hay que decidir lo que queremos lograr de manera objetiva. El objetivo no es que sea bueno o que yo sea bueno, sino que coma tal cantidad si es importante o que duerma solo y entonces uno debe preguntarse, ¿qué hago para que eso ocurra? Los gritos, las nalgadas pueden ser para de una lucha por el poder, pero no son muy eficaces a la hora de administrar la vida cotidiana. Usted no es una mala madre, de eso estoy seguro y no tiene la culpa de lo que se imagina que tiene. Hágase las preguntas que le sugiero y sigamos en contacto.
19.05.09
Hola, la verdad me siento muy frustrada. Como varias mamás dicen, me prometí a mí misma jamás pegar a mi hija y hasta el día de hoy lo he conseguido. He revisado libros, he probado infinidad de sistemas educativos, pero no consigo nada. A todo responde no, no quiere hacer nada, no limpia su habitación, no quiere comer. Nada le gusta, chilla, tira las cosas o las golpea, es teatrera. Con mi madre se hace la pobrecita para que tengamos riñas y miente descaradamente. Pierdo los papeles con ella y grito. Si intento ser buena y tratarla con dulzura, no hace ni caso y si la trato como sargento, tampoco. Creo que debería llevarla a un psicólogo. Todo el mundo me dice que lo que necesita es una bofetada. Aunque a mí no me sirvieron las que me dieron, creo que no es la manera. Pero la frustración llega a hacerme pensar en dejar que haga lo que quiera. Estoy aburiida, tiene once años y no quiero perderla. ¿Qué puedo hacer? Intento hablar con ella y me ignora. A veces la veo triste pero nunca dice nada. ¿Qué puedo hacer?
19.05.09
Me siento muy identificada con estos casos y, de hecho, estaba buscando algún foro o página que me orientara con este problema. Tengo 27 años y un par de gemelas de 4. Vivo con ellas y cuento con el apoyo de mi familia, tengo un trabajo tranquilo y puedo "disfrutar" las tardes con mis hijas. El problema es que me he dado cuenta que en muchas ocasiones las maltrato y les pego muy feo y les digo cosas que a mí misma me sorprenden. A la hora de hacer la tarea es cuando más me desesperan y sé que estoy mal. Mi relación con el padre de ellas fue difícil debido a que hubo violencia familiar: me golpeaba y por ese motivo me tuve que separar. Es difícil decir esto pero así es: estoy segura que amo a mis hijas, pero en muchas ocasiones me siento la peor madre del mundo. Necesito ayuda.
27.05.09
Mi hijo de 5 años se ha puesto rebelde desde que nació su hermana que ahora tiene 6 meses. Parece que está celoso, pero no sé qué hacer, no me obedece, no quiere hacer sus tareas, le hablo, le he llorado, pero nada. He llegado a pegarle. Me duele, pero no sé qué hacer. Mi esposo no está conmigo por trabajo. Se fue antes que naciera mi hija y parece que todo eso lo puso así al niño. ¡A veces siento que no puedo más!
31.05.09
Tengo 29 años y un niño de 3 años y 8 meses. He tenido problemas con él desde muy pequeño. Cuando nació yo trabajaba y reinicié mi trabajo después de la licencia de maternidad, pero lo volví a dejar porque es muy llorón. Desesperaba a mi mamá y llegaba un momento que no había nada que lo callara. No ha dejado de ser llorón. Desde que tenía 4 meses su papá tuvo que cambiar de residencia, se fue a trabajar a un pueblo cercano y sólo nos veíamos el fin de semana. Empecé a dormir con el bebe en mi cama y se apegó muchísimo a mi. Su llanto era incontrolable y yo terminaba llorando también. Luego empecé a pegarle aproximadamente desde los cinco o seis meses. Le pegaba en las piernitas porque era muy desesperante oír su llanto, pero cuando hacia eso me ponía a llorar, lo abrazaba pidiéndole perdón. Dejar de trabajar fue peor: se pegó tanto a mí que por causa del llanto, que para no maltratarlo, hacía todo en la casa con él encima. Me siento la peor mamá del mundo, vivo con este recuerdo todo el tiempo, desde que empecé a pegarle no he parado. Llora por todo y yo me siento la peor basura cuando me saca de las casillas y le pego. Hay momentos en que lo ignoro cuando llora, pero hay otros en que estoy muy estresada o atareada con las cosas de la casa y me desespera y me desquito con é. Mi hijo es lo más lindo que me ha pasado. No puedo dejar de preguntarme: si lo amo tanto, ¿por qué le pego desde tan pequeño? A veces me pregunto por qué me pasa todo esto. Me destrozo yo misma el alma y el corazón cuando le pego. Él me llama para que lo consuele. ¿Sabe?, desde que tiene un añito habla perfectamente. Ahorita que tiene tres ya nos dice “no me pegues”,” o “me pegaste duro mamá”. ¿Soy la peor mamá del mundo?
02.06.09
Tengo un único hijo de 6 años recién cumplidos. La verdad es que no hace caso y no parece entender las pautas que uno le plantea. Si no va bien en el colegio, no ve televisión, ni puede usar la computadora ni jugar Play Station, pero ya parece no importarle nada las penitencias y sigue haciendo lo que quiere. En el colegio es igual: no hace caso a la maestra y estoy ya hace 15 días al borde de la locura. Me preocupa tanto que ya no sé cómo manejarlo. Con mi marido estamos de acuerdo siempre en cómo actuar. Hay algo que está mal, pero no logro darme cuenta de qué puede ser. Siempre termino gritando y también, alguna vez dándole una palmada.
05.06.09
Tengo un hijo de 6 años que casi nunca presta atención. A veces nos pregunta algo y cuando le estamos explicando, simplemente se voltea y se va. A la hora de la tarea parece que está muy concentrado y de pronto ya está hablando de otras cosas o haciendo un dibujo y después le es difícil volver a la tarea. Le cuesta muchísimo terminar cualquier actividad. La hora de vestirse es inacabable y ni hablar de la hora de comer o asearse. Si le pido que haga o deje de hacer algo, pareciera que no me oye. Tuvo retraso de lenguaje y estuvo en terapia 2 años y también lo vio un neurólogo. Pensábamos que era déficit de atención, pero nos dijeron que no. En la escuela se da la misma situación. La psicóloga y la profesora dicen que no es déficit de atención, que mi hijo es kinestésico y necesita más paciencia. El pediatra dice lo mismo, pero me siento preocupada y frustrada, porque incluso las cosas más simples le cuestan mucho trabajo por no prestar atención. ¿Puede todo esto ser parte de su carácter?
06.06.09
Tengo un hijo de 5 años que es muy envidioso, no le gusta compartir sus cosas con nadie y eso es un problema terrible, ya que como es hijo único y es muy hiperactivo, sus amigos o primos no quieren jugar con él y lo hacen a un lado. Sé que se siente mal y se lo he comentado pero no me entiende. Se la pasa viendo televisión, trato de que dibuje o algo por el estilo y nunca quiere. Es demasiado inquieto y lo único que le gusta es ver televisión y salir a jugar a la calle. ¿Qué tengo que hacer? Lo regaño mucho cuando no quiere compartir sus juguetes y le digo cosas muy feas, como “lo que quieres es estar solo y que nadie te quiera por envidioso”. Creo que estoy haciendo mal, pero me molesta mucho y no sé qué actitud debo tomar cuando sucede, ¿cómo debo actuar?
16.06.09
He leído muchos de los comentarios, y la verdad es que los noto bastante desesperados. Yo también tengo una hija de 6 años, que también está pasando por la "adolescencia chica". Y también fui una hija golpeada. Nunca he golpeado a mi hija, y nunca he querido hacerlo. Es cierto que muchas veces me he sentido frustrada por su comportamiento, especialmente ahora que está más rebelde, pero es importantísimo recordar que si nuestros hijos están inmanejables, en cierta medida es algo normal, dependiendo de la edad (ése es un consejo para no desesperarse). En mi caso, siempre he sido sumamente consecuente con la administración de disciplina. SIEMPRE he cumplido mis promesas con ella, por lo tanto, ella sabe que cuando imparto una regla que implica un castigo, si esa regla no se cumple, será sagrado que el castigo se concreta. De acuerdo a mi parecer, los golpes se dan por desesperación, frustración, y no saber cómo administrar la disciplina. Pero si asumen que:
--los niños tienen diferentes comportamientos de acuerdo a las etapas de su desarrollo, ya no estarán tan desesperados (si no educan correctamente a sus niños desde un principio, será más difícil manejarlos cuando las etapas "difíciles" del desarrollo lleguen).
-- Inevitablemente si queremos ser padres, DEBEMOS ejercitar nuestra paciencia, nuestras formas de reaccionar y lidiar con la frustración de ver que las cosas no salen como queremos. En mi caso, tuve hermanos menores a los que cuidar, lo que hizo que mi paciencia fuera la de un santo. Eso ha sido una herramienta invalorable, ya que aprendí que lo más probable es que las cosas no salgan como debieran. Lógicamente, si tenemos más de 15, 20 o más años de diferencia con nuestros hijos, no podemos pedir que ellos actúen como nosotros les pedimos ==> nosotros pedimos como adultos, esperando comportamientos de adultos, pero ellos son pequeños seres cuyo objeto es jugar, divertirse, reírse, y aprender de estas formas. Ellos ven el mundo diferente, y actúan como pequeños. Por lo tanto, nosotros debemos ser inteligentes y saber que ellos responderán a nuestras peticiones como ellos saben: como niños.
-- En cuanto a cómo castigar, me parece que la privación de privilegios es una forma formidable, aunque no debe ser la única manera de tratar el tema. Por ejemplo, si mi hija no hace lo que le he pedido, se queda sin televisión. Ella debe conocer las reglas claramente. Si no las conoce, y la castigamos por algo que ella no sabe, o no conoce la consecuencia, es también una forma de abuso. Y si sabe que hay una regla con su respectivo castigo, debemos ser estrictos y aplicar el castigo. Ellos además de buena onda, amistad, comprensión, necesitan límites, normas y estructuras. Se debe ser fiel al castigo impuesto, de manera que los hijos respeten ese sistema: si nosotros no lo respetamos, por qué debieran hacerlo ellos? Así aprenderán que sus actos sí tienen consecuencias, y que éstas sí ocurren, por lo tanto, pensarán dos veces antes de no cumplir ciertas reglas.
Mi pensamiento respecto de la maternidad tiene relación con el saber que nuestros hijos son el futuro de la humanidad. Si somos capaces de entregarles el suficiente amor, ellos serán mejores personas que nosotros, no repetirán nuestros errores, y harán que la humanidad mejore. Ellos son los presidentes de mañana, los científicos de mañana, los ingenieros de mañana, los trabajadores y mantenedores de los países de mañana. Los padres de mañana. Ellos actuarán como nosotros les enseñemos. Y se frustrarán como nosotros les enseñemos, y asumirán la paternidad el día de mañana con las herramientas que les entreguemos nosotros. Tratemos que la principal herramienta que les entreguemos sea el amor.
16.06.09
Tengo un problema que me está aquejando desde hace algunos meses: el comportamiento de mi hija de 7 años ha cambiado hace un mes de manera significativa. Esta agresiva conmigo, no quiere estudiar ni hacer sus tareas. No me obedece y, encima, me gritonea. Otro punto importante es que tengo seis meses de embarazo. Atribuyo a eso el cambio de mi hija, pero en realidad estoy desesperada, no sé qué hacer. Para complicar las cosas, mi marido trabaja fuera de la ciudad y llega los fines de semana. Yo trabajo todo el día y quien la cuida es mi madre. Por favor, les pido que me orienten. Es tanta mi impotencia que le grito y la amenazo con castigos que no aplico y ella es muy desafiante.
20.06.09
Jovi: bueno, si hasta ahora era hija única y hay un embarazo en camino, pues, es muy posible que el piso esté muy movido para su hija, sobre todo en un momento en el que está en medio de la niñez, lo suficientemente pegada al momento en que ser "chiquita" era rico, pero ya no puede serlo; y todavía antes de poder comenzar a ejercer un poder propio de la pubertad. Está desbalanceada. Sabe que se acerca el momento en el que habrá un bebito que tendrá muchos privilegios a los que ella ya no puede acceder y todavía ella no le puede sacar pica siendo "grande" e independiente. En otras palabras, lo peor de dos mundos. Hay que entenderla y, sobre todo, darle el mensaje que tener la edad que tiene sí trae ventajas, salir con ella, hablar con ella, etc. Un saludo y un feliz término a su embarazo. Va a pasar.
20.06.09
Daniela: el texto que usted nos hace llegar es muy coherente y combina de manera inteligente sensibilidad y razón. La verdad, no podría poner las cosas de mejor manera. También hay que desear que los padres usen su sentido común y confíen en sus instintos. Le agradezco enormemente su contribución. Un saludo.
20.06.09
Ruty: me parece que hay dos asuntos completamente distintos. Por un lado, la cuestión de la hiperactividad, impulsividad y dificultad para compartir, que le causan a su hijo problemas en sus relaciones con amigos y familiares de su edad. Por el otro, el que no desee hacer las actividades alternativas que usted le propone a salir a la calle o ver TV. A ver, lo primero, bueno, compartir no es algo fácil y a los cinco años aún no es una conducta consolidada. ¿Cómo le va en el nido, también observan lo mismo? Es posible que sea un niño con problemas de atención-concentración y quizá sería adecuado que se haga un descarte, un diagnóstico. De todas formas una información importante es ¿cómo es el entorno familiar, el papel del papá, otros adultos en casa, trabaja usted, etc.? Lo de las actividades alternativas, pues, hay una cierta contradicción ya que ver TV o estar solo le evita justamente aquello que parece serle más difícil, vale decir, la interacción con otros. Yo comenzaría con alguna forma de diagnóstico. Mi hijo tenía un problema muy similar y lo que ocurría es que tenía déficit atencional. Con medicación adecuada y un deporte de equipo, como el fútbol, mejoró enormemente. Un saludo.
20.06.09
Fabi: aparentemente, aunque, en efecto, suena, a primera vista, un déficit atencional, hay acuerdo en que no se trata de ese cuadro y no tengo porque desconfiar de la opinión convergente de pediatra, neurólogo, psicóloga escolar y profesora. No entiendo qué quieren decir con kinestésico. Hay niños que tienen un ritmo diferente en su desarrollo en algunas áreas, en este caso lenguaje y que se dispersan con facilidad, complicando el manejo de la vida cotidiana y sus tareas. Pregunta: ¿le va bien en la escuela, se relaciona adecuadamente con sus compañeros y compañeras? Si la respuesta es afirmativa en ambos casos, pues, sí, hay que tener paciencia, definir reglas claras - pocas, pero sistemática y coherentemente aplicadas- y dejarle espacios para los que haga las cosas a su manera. Un saludo.
20.06.09
Vanesa: cuando leo su consulta siento como si se refiere usted a un asunto que acaba de aparecer como problema o que tiene muy poco tiempo. ¿Es una conducta relativamente reciente o un rasgo que se ha venido desarrollando a lo largo del tiempo? Hay personas que son dispersas, les cuesta interiorizar límites, son impulsivos y muy movidos. Es posible que se trate de eso y alguna forma de diagnóstico sería pertinente. Quizá hay un déficit atencional y se puede comenzar una estrategia de definir reglas claras, pocas, pero consistentes, algún deporte de equipo que le permita ir aceptando turnos, coordinando esfuerzos, a veces es necesaria - lo fue en el caso de mi hijo- medicación. En ausencia de otros datos - ¿hay hermanos, quiénes más viven con ustedes?- creo que es lo que deberían pensar. Un saludo.
20.06.09
Erika: su relato es muy intenso y valiente. ¡No, no es una mala madre ni la peor madre del mundo! El llanto de un bebe y, en general, de un niño, es algo muy perturbador, por definición, de las cosas más irritantes que podemos escuchar los seres humanos. Desgasta, molesta, nos hace sentir, cuando no para y no podemos hacer nada para que cese, impotentes. Puede deberse a muchas causas: hambre, aburrimiento, dolor, necesidad de atraer atención, ganas de fastidiar; y uno debe aprender a discriminar, "leerlo". De todas formas, si es que no hay una razón médica para el llanto, es evidente que usted y su hijito están atrapados en el llanto, anudados en una suerte de prisión que no los deja estar juntos, pero tampoco separados. Lo que debiera ser un encuentro gratificante, con tensiones, altos y bajos, pero, en el balance agradable, se ha vuelto doloroso, culposo, agresivo. Le pido que se haga una pregunta: ¿qué ganan con esta situación y que perderían si cambia? Sé que parece tonto, que la respuesta inicial, automática, es “solamente perdemos” y “si desaparece el llanto solamente ganamos”. Pero, a veces, ciertos sufrimientos ocultan otros problemas más complejos, que no sabemos o no queremos enfrentar. ¿Por qué es tan difícil encontrar una distancia razonable? De todas formas, Erika, usted debería consultar con un especialista, el pediatra u otra persona, que pueda ayudarlos y entender de qué manera esto puede cambiar y, créame, puede cambiar. Un saludo.
20.06.09
Yisse: bueno, ¡no es para menos! A los cinco años nace una competidora, justo en el momento en que ingresa a la niñez, cuando deja de ser un bebito pero aún quisiera tener toda la atención y no se siente seguro en su nuevo papel. Y, además, el papá debe ausentarse. Creo que hay que tener paciencia. La tarea, sobre todo a los 5, no me parece tan importante. Imagine: ¡cuando hay un pedacito de gente que concita la atención de todos, el cariño, la tolerancia, él debe hacer tareas! Hay que tratar de darle su espacio, mostrarle que vale la pena tener cinco años y que por tenerlo no se pierde el derecho al engreimiento que nadie discute en un ser de seis meses. Estoy seguro de que va a superar todo eso. Hay que hablar con él, decirle que uno entiende que ha habido muchos cambios y que seguramente está desconcertado, que uno lo entiende.
20.06.09
Isis: bueno, gemelos, vale decir, múltiples, es un trabajo muy grande, también cuando uno tiene apoyo. Hay demandas que no es fácil enfrentar y cuando ha habido una separación y un contexto de maltrato y violencia, las cosas se hacen más complicadas. ¿Tareas? Oiga, los niños de cuatro años no hacen tareas, por lo menos no de esas que uno tenga que estar detrás. Y si debe haber una supervisión, no sea usted quien la haga. Los padres somos muy malos profesores y si ellas tienen buenos profesores en el colegio, cuando llegan a la casa quieren mamá y no una profesora adicional. Eso por un lado. Por el otro, pues, sería bueno que usted tuviera algún tipo de apoyo que le permitiera hacer las paces con el pasado y aceptar la rabia sin desplazarla hacia sus hijas.
20.06.09
Bella: ¿siempre fue así? Porque los 11 años son complicados, especialmente cuando se trata de la relación entre una mamá y su hija. Las hormonas comienzan a agitarse, se busca un alejamiento y al mismo tiempo se pide cercanía y nada parece funcionar. Su descricpión la hace sonar a Maquiavelo, ¿es para tanto?. Ahora bien, quizá un par de sesiones con un especialista permitirían ver si su hija está muy complicada o hacer más fluida la relación entre ustedes.
02.07.09
Tengo un niño que está apunto de cumplir tres años. Soy madre soltera. Desde que nació, lo fue todo para mí, le di todo mi cariño, mi amor, lo sobreprotegí, lo tuve siempre a mi lado. Fue mi bebito lindo, precioso, pero con el tiempo fue creciendo y haciéndose más despierto. Empecé a golpearlo cada vez que me hacía renegar, (cuando botaba el plato de comida, agarraba cosas como el fósforo, cosas de bebés que yo no comprendía). Le compro todo, todo lo que me pide. Mis hermanas me decían que no hiciera eso, pero a veces cuando cometía otro error o no me hacia caso, yo le metía la mano. Ahora está más grandecito y lo golpeo más, le grito, lo insulto, no sé qué me pasa. A veces cuando le quiero hacer cariñito en la cabeza, se agacha tratando de cubrirse con sus manitas la cabecita y eso me duele, verlo así, porque yo con mis malos tratos hice que él tenga esa reacción, no sé qué hacer. Digo cambiaré, cambiaré y no puedo, siempre termino dándole un palmazo, o gritándole. Ahora tengo una nueva pareja, estoy nuevamente embarazada y he cambiado aún más con él. Él le pega a mi pareja y yo le respondo diciendo que eso no se hace, mi hijo tira los juguetes, me mete la mano. No sé, ayúdeme, quiero cambiar, no lo quiero seguir haciendo, ya no quiero golpearlo más, me duele mucho hacer eso, pero él es muy rebelde y sé que lo es por los malos tratos que le di.
14.07.09
Mi nombre es Nadia. Soy mamá de dos niños, uno de 5 años y la otra de 1 año 10 meses. El mayor tuvo un accidente en la piscina a los 2 años 4 meses y hoy se encuentra en casa en un estado de inconsciencia. En ese proceso de aceptación con mi hijo, nacio mi niña y fue otro proceso que llevar a cabo. Pero en el transcurso de los meses, me ha dado un pequeño trabajo mi hija: se pone pesadita a la hora de la comida, tan solo con decirle que es hora para comer llora, llora y llora, y para ser bien sincera, me agota, y alguna veces le he pegado. Luego me siento tan mal, que la abrazo, la beso y siento mucha culpa, sobre todo porque dije que no lo haría, porque daría la vida para que mi hijo mayor aunque fuera llorara por comer. Estoy que colapso, no doy más, qué puedo hacer para que mi hija logre comer, sin tener que pasar un escándalo a esa hora.
28.07.09
Tengo 20 años y 2 hijos. Mi pareja nos apoya, pero no podemos estar juntos porque a él le falta 1 año y medio para terminar. Vivimos en Chiclayo con mis hijos y él estudia en Lima y tengo que trabajar. Mi hijo tiene 4 años y mi bebe10 meses. Desde que quedé embarazada mi hijo cambió: se ha vuelto rebelde, terco y es un poco agresivo. Por ejemplo, siempre pelea con una sobrina que vive en casa. Me da mucha pena cuando lo castigo y lloro. Le hablo todas las noches, le digo que me duele el cuerpo de cansancio, que su papá está lejos, pero que pronto vamos a vivir juntos y que se porte bien y no pelee. Él me promete que se va portar bien, pero siempre se comporta igual. Me duele en el alma castigarlo o tener que llevarlo al cuarto a que juegue solo para que no esté peleándose.
07.08.09
Estoy muy triste. Tengo una hija de 4 años y 4 meses, trabajo y hoy a la hora del almuerzo fui a casa. Mi hija derramó la sopa en el comedor y la silla donde ella estaba. Perdí el control y la maltraté. Me siento muy apenada. En el trabajo estamos viviendo momentos de tensión porque van a despedir personal y mi esposo trabaja fuera de la ciudad y viene cada diez días. Me falta mucha paciencia y quisiera ser una buena madre.
17.08.09
Tengo un hijo de 11 años que está en 6º grado. Tiene dificultades para leer: no comprende lo que lee y esto le da problemas en todos los cursos. Avanza a duras penas y con mucha exigencia, pero a mí me preocupa mucho porque yo tengo que tener dar constante supervisión para que realice sus tareas escolares y estudie. Le hemos puesto en dos oportunidades profesores particulares para que lo apoyen, pero ahora nos ha salido con que lo que pasa es que no le gusta el estudio. Yo tengo mucha tensión porque ya no sé cuál es la mejor manera de ayudarlo. Siento que lo que hemos venido haciendo no funciona y nos preocupa cómo será en secundaria. Agradeceré mucho su respuesta.
21.08.09
Tengo una niña de 6 años que me saca del límite. Ocurre que ella se demora mucho para comer. En cada comida tengo que estar gritándole. Aunque sabe que debe comer rápido para poder realizar las tareas o ir al colegio, se demora una hora y media. No puede pasar la comida y mastica repetidas veces. Eso hace que me enoje: siempre hace tarde para el colegio o las tarea. Tampoco entiende cuando le enseño las tareas y le repito varias veces y no capta. La termino golpeando y muchas veces he perdido el control y he terminando diciéndole cosas muy feas de las cuales me arrepiento. Trato de cambiar pero me descontrolo. Me siento desesperada por que yo no quiero maltratarla. Sé que esos maltratos traen secuela pero no se qué hacer. Necesito ayuda para para no pegarle a mi nena. Amo a mis hijos y no quiero seguir así.
26.08.09
Tengo 26 años. Al leer la consulta me sentí identificada. Quiero que me ayuden: tengo una niña de 6 años y tiene problemas de apetito, no quiere comer, y problemas de atención ya que no entiende cuando le explico algo. Le grito, la insulto y golpeo. No quiero hacerlo más. Necesito ayuda.
26.08.09
Mire Aiva, en realidad una madre o padre no necesita algo especial, digamos un problema notable para reaccionar de manera irritable ante un niño. Lo que quiero decir es que las personas en general tenemos características que pueden sacar de quicio a otro. El tono de nuestra voz, la manera de reírnos, no sé, cualquier cosa. Obviamente, cuando las cosas no salen como queremos, cuando nuestro niño no es como lo imaginamos o nos presenta obstáculos y dificultades, pues, perdemos el control. La pregunta es, ¿por qué se irrita usted tanto, por qué toma de manera personal lo que puede ser una dificultad propia del desarrollo. Si hay un problema de apetito, no es "contra usted", hay que resolverlo. Lo mismo con la atención. Creo que usted debe parar un rato y preguntarse qué es lo que realmente le molesta, que desencadena su rabia. Eso la va a ayudar y si es necesario ayuda especializada para problemas específicos, búsquela. Un saludo.
26.08.09
Adelina: su relato conmueve, pero usted no está sola. Los niños de seis años son muy activos, están en un momento en que se abalanzan sobre el mundo como un torbellino, prueban los límites, nos prueban a nosotros, se hacen preguntas, etc. ¿Siempre fue así, cuál es la composición familiar? Todas esas cosas importan. Pero hay que entender que los padres no somos administradores gastronómicos, ni tampoco profesores particulares. Si su hija está dentro de su curva de peso y tamaño para la edad y es sana, pues, uno puede ver qué pasa si le transfiere la responsabilidad de la comida, dentro de un límite. ¿A qué me refiero? Pues darle un lapso razonable y decirle que cuando expire se retira el plato y se come en la siguiente comida. No le va a pasar nada y va a quitar un tema de conflicto de la agenda. En cuanto a las tareas, oiga, la niña viene de varias horas de estar con profesoras, cuando regresa quiere mamá y creo que si usted se relaja y juega, comparte con ella, las cosas debieran mejorar. Un saludo.
26.08.09
Jacqueline: mire, creo que su preocupación se justifica. Pero cuando existe un problema de ese tipo es indispensable tener un diagnóstico que permita una estrategia de solución. Hay veces que la supervisión de los padres o un apoyo particular funciona, pero no siempre. Usted me habla de dificultades importantes para comprender lo que lee y eso se puede deber a muchas cosas. Yo comenzaría por hacer algún tipo de evaluación e incluiría un descarte neuropediátrico. Hay muchas instituciones que ofrecen ese servicio y tienen buenos equipos multidisciplinarios. En este caso, no veo otra vía para comenzar a resolver las cosas y saber qué controlamos y qué no, qué depende de nosotros y qué no. Un saludo.
26.08.09
Bartolyta: a ver, tratemos de poner las cosas en un contexto. Hay un contexto de tensión, circunstancias complejas y difíciles. En una situación de nerviosismo, que posiblemente también percibe su hijita, se derrama la sopa y usted actúa de manera reactiva y algo explosiva. ¿Es así todos los días, la mayor parte del tiempo? Si la respuesta es positiva, pues, hay un problema que usted debe manejar y entender. Pero si es algo infrecuente... creo que nadie sufre un daño irreparable por eso, hay que reparar. No engriendo más de la cuenta, sino hablando, explicando que hay situaciones complejas, que seguramente se ha dado cuenta de que las personas están nerviosas, etc. Puede no comprender cada palabra, pero va a sentir que la toman como un interlocutor y eso es importante. La paciencia es un rasgo de las personas y no todos lo tienen por igual. ¡No tiene nada que ver con ser buena madre! Un saludo.
26.08.09
Mary: entiendo su situación, no es nada fácil. A veces los niños nos protegen frente a nuestro dolor, por ejemplo, en este caso, la incertidumbre de estar sola con los chicos, el tiempo largo sin la pareja, etc. De alguna manera, las batallas por la agresividad y los castigos por todo ello siempre son más leves, a pesar del sufrimiento que producen, que lo otro. Los niños, especialmente si han estado solos un tiempo largo, pueden sentirse amenazados cuando llega un nuevo miembro de la familia. Lo que no haría es vincular la conducta de su hijo con el asunto de las dificultades de estar ustedes solos en Chiclayo y el padre en Lima y la próxima reunión. Es mezclar papas con camotes, ¿me entiende? Y confunde a su niño. Una cosa son los límites que él debe tener y otra los sufrimientos, pero también algunas ventajas de la soledad. Finalmente, ¿tiene información acerca de la reproducción, el embarazo, el parto, con respecto de su hermanito? Un saludo.
27.08.09
Nadia: a veces, cuando enfrentamos una realidad que nos hace sentir totalmente impotentes porque no la podemos cambiar, una realidad absoluta que nos deja vacíos y descorazonados, terminamos fijándonos en realidades en las que podemos ejercer control y volcamos en ellas mucha fuerza, expectativas, rabia y esperanza. Su hija seguramente está en su lugar en la curva peso/talla y, si es así, usted puede permitirse el lujo de experimentar, soltar, relajarse, no "querer tanto que coma" y, entonces, la cosa va a ir mejor. Nuevamente, el contraste entre las dos realidades - usted lo pone de manera aguda y dramática, muy real, cuando dice que daría la vida para que su hijito le diera problemas de ese tipo- que genera una confusión. Creo que es algo que usted, Nadia, debe trabajar. Un saludo cariñoso.
29.08.09
Mi nombre es María y tengo un nene de 7 años. A veces, cuando estoy haciendo algo, mi niño me habla e interfiere con lo que tengo que hacer. Entonces lo reto. Por ejemplo, quiere comer parado y le tengo que decir que se siente varias veces. Si no le doy una orden, no hace nada y yo quiero que haga todo sin que yo le diga nada. Otro ejemplo: me pide permiso hasta para ir al baño y yo le digo que no necesita pedírmelo. Me llaman la atención en la escuela diciendo que mi hijo no entiende que le cuesta mucho aprender, sobre todo en lenguaje ya que en matemáticas. Me dicen que mi niño es distinto de los demás y quieren retenerlo de año. Muchas veces juega con sus deditos y parece que los hiciera hablar y puede estar mucho tiempo así y me han dicho que debería consultar a un médico. Encima de todo, la pareja con la que estoy lo trata mal siempre o lo reta por cualquier cosa y nunca juega con él y me dice que soy una mala madre y parece sentirse celoso de él.
30.08.09
Tengo un hijo de 5 años y en mi caso es al revés de lo comentado. Me asusta que mi hijo sea demasiado bueno: es tan sensible, muy amistoso, tolerante con otros niños, juguetón y amoroso. Pero, como decía, eso a mi me asusta: cada niño que ve es su amigo, lo abraza y le demuestra inmediatamente cariño. Evita la TV pues las noticias malas hacen que llore. Cuando estoy enferma él sufre mucho. Tiene problemas de lenguaje, TEL mixto: le cuesta comprender algunas frases. A veces igual yo lo trato mal, le digo que debe ser fuerte, no llorar, que es un hombrecito no una niñita. No sé qué hacer con este ser tan sensible que Dios me dio. Yo sufro pues creo que él sufrirá en su vida por su extrema sensibilidad.
31.08.09
Yannette: un exceso de sensibilidad trae, sin duda, algunas dificultades. No es, sin embargo, poniéndole etiquetas o aludiendo a su identidad de género que esas dificultades van a ser menores. Hay que ir poniéndolo en situaciones en las que vaya aprendiendo a defender sus espacios, a que es bueno confiar en los demás, por lo menos una primera vez y luego actuar según como hayan actuado con nosotros. También se puede comentar una serie o dibujo animado, tratando de sacar conclusiones que sean relevantes para su situación. Un saludo.
31.08.09
María: creo que debemos distinguir lo que es su relación de pareja y la manera en que él trata a su niño; de los problemas que su niño pudiera tener. Aparentemente hay algo en relación con el lenguaje y algunos hábitos repetitivos. Creo que sí sería útil que haya algún tipo de diagnóstico. En cuanto a su pareja, bueno, es un asunto que usted debe decidir. Un saludo.
03.09.09
Quisiera que me orientaran con mi hija. Ella tiene 16 años, siempre ha tenido límites y jamás le habíamos puesto un dedo encima. La castigábamos y regañábamos ya que es muy malcriada y contestona. Nos grita como quiere y ya no le hace efecto los castigos. Recuerdo que yo era así y por eso recibí unas cuantas tundas, pero no quería hacerlo con mi hija. Mi mamá me dijo: “hija tienes que ponerle un freno a Catherine porque se te va a ir de las manos. Acuérdate y piensa como te criamos a ti y como fue tu adolescencia y sabrás qué debes hacer”. Pensé mucho porque recuerdo cómo me portaba, pero también sé lo que duele una paliza y más si es propinada por la mamá de uno. Pero reconozco que gracias a esas pocas pero duras palizas aprendí lo que es el respeto. Pasaron varios días y todo iba muy bien hasta el viernes que me llamó y me dijo “mami voy a donde Paula a una reunión, llego a las 9”. Le di permiso pero insistí en que cumpliera la hora fijada. ¡Regresó a las 11:30! Mi esposo le preguntó “¿Catherine dónde andabas?”. Respondió que donde Paula. Era mentira pues habíamos llamado y estaban durmiendo. Mi hija dijo “bueno papá estaba con otros amigos, pero si les decía no me iban a creer”. Yo le dije: ¡por favor no nos mientas, hasta cuándo! La castigue un mes sin salir con sus amigos: ¡del liceo a la casa! Catherine se rió en la cara y me dijo: ¡Ay mamá, no seas ridícula, no estoy para castigos! Eso me enervó mucho. La tomé del brazo y le dije: ¡ya verás lo que me pasa o, más bien, lo que te va a pasar! Cuando pidió que la soltera y me dijo que no pensara en pegarle ya que ella ya es una mujer, le contesté que en ese momento aprendería a ser mujer, a crecer y madurar. La metí en la ducha y le mandé a quitarse la ropa. Mientras se mojaba fui a mi habitación y tomé un cinturón de cuero que mi esposo tiene. Le ordené que saliera del baño y aunque me pedía perdón le di el primer correazo. De verdad me dolió mucho, pero le dije: “tu abuelita me dio unas cuantas tundas y no me morí, así que aprenderás con correa. Tienes 16 años y llegó la hora de calentarte el trasero”. La tumbé boca abajo en la cama y le di correa de la buena. Recordaba a mi mamá con cada correazo que le daba a mi hija en las nalgas. Se retorció mucho y le di por las piernas. Le dije: “¡levántate que te voy a marcar las piernas y el trasero!”. Ella seguía pidiéndome que parara y di una bofetada y seguí con la cueriza dejándole rayas rojas en las piernas y nalgas. Yo le gritaba: “¡respeta niña, respeta!”. No sé cuántos correazos le di, pero sé que fue una buena azotaina, que no olvidará. Cuando terminé con la correa, corrió hacia un extremo de cuarto y me grito “¡te odio mamá, te odio!” A lo que le respondí que me odiaría aún más: tomé una tablita con la que me nalgueaban a mí y que mi mama me dio el día que me casé, diciéndome que sabría cuando la tendría que usar. Agarré y sujeté fuertemente a mi hija y le di por los muslos duro, luego subí al trasero. La pobre gimoteaba de dolor, pero seguía rebelándose. Le di hasta no poder más. Lloró y lloró. La volteé y le dije que me tenía harta con sus malcriadeces y berrinches y malas contestaciones. Me torció los ojos por lo que obtuvo dos correazos y luego, para que aprendiera bien la lección, le di dos veces con la hebilla del cinturón. Cuando ella me decía que no la quiero, yo le respondía que, justamente, por amor hacía lo que estaba haciendo. Le di dos cachetadas y luego un correazo por la boca. De verdad me siento mal por lo hice pero ya no podía más. Mi esposo me dijo que había hecho bien porque le di por las nalgas y piernas y no la maltraté en otro lado, y que ella se lo había buscado. Mi esposo entró y habló con ella y le dijo que se lo había buscado. Le dijo: “aún hueles a cuero del bueno. Tú hiciste que tu mamá hiciera lo que hizo, ahora no hagas que suceda más ni que yo te lo haga porque te irá peor. La primera paliza siempre es la más suave, así que no busques más”. Mi hija lloró mucho y nos pidió perdón. Aún tiene las piernas marcadas. Me siento mal pero no arrepentida porque amo a mi hija. Me hizo llegar al extremo de los métodos de mi mamá. ¿Qué hago? ¿estuvo mal? ¿se lo merecía? Estoy confundida.
17.09.09
Verónica: he leído una y otra vez su testimonio. Es un relato de gran intensidad, que combina minuciosidad extrema con una suerte de inevitabilidad propia de las tragedias griegas. Usted sufrió en manos de su mamá, pero le da la razón a través de sus actos con respecto de su hija y, quizá, su hija va a repetir lo mismo con la suya. Es lo más sobrecogedor: están en juego personas que aún no existen - los hijos de su hija- en nombre de un pasado que sigue ocupando buena parte del escenario presente. Creo que debe reflexionar sobre lo que todo eso significa.
17.09.09
Tengo un niño de cinco años y la profesora me ha dicho que es kinestésico. Investigué en Internet porque bibliografía no encuentro, y me di con varias coincidencias sobre su comportamiento. Me ayudó porque ahora lo comprendo un poco más pero me preocupa el tema de los colegios. ¿Todos los docentes en Perú están capacitados para tratar niños así? Me preocupa mucho y me gustaría consejos sobre algunos colegios o bibliografía. Es cierto, yo también pierdo la paciencia con él muy seguido, pero luego de leer sobre el tema trato de controlarme porque al parecer es su naturaleza.
17.09.09
Tengo una hija de tres años y medio y una de un año y medio. La menor todavía no da ningún problema. Es un poquito engreída con la nana. Yo trabajo todo el día y sólo la veo una o dos horas en la noche, y durante todo el fin de semana. Mi esposo trabaja de noche y las ve unas horas en la mañana, nada más. Mi problema es mi relación con la mayor, Rafaela, que está en el nido. La profesora dice que es un ángel: colaboradora, entusiasta, amiguera, lo mejor. En la casa también es así, pero el problema es que cuando llego, no quiere hacer nada sin que yo la ayude. Yo llego cansada y también quiero ver a la bebe, pero Rafaela dice que no puede hacer nada sin mí, no quiere que otra persona la haga dormir, no quiere que nadie más le lave los dientes, no quiere que otro le ayude a cortar, y si yo no la ayudo por ver a la bebe, grita, llora de la nada. Entonces, comienza el drama y yo me encolerizo y le jalo los cabellos o la oreja. Ella llora, yo lloro, luego le pido disculpas, ella también y nos dormimos. Yo duermo con ella, ella en su cuna y yo en mi cama. Mi bebita duerme en el otro cuarto en su cunita y la nana y no quiere que yo la haga dormir, le pide eso a la nana. Como tengo que hacer dormir a Rafaela, tampoco puedo hacer dormir a la menor. Al final siento que no hago las cosas bien ni con una ni con otra. Me siento lo peor del mundo. Quiero cambiar la situación y todos los días me digo “hoy no me voy a enojar, hoy no le voy a jalar su pelito, pero igual sucede.
21.09.09
Buenas noches. Actualmente estoy atravesando por un grave problema. Tengo 36 años, casado desde hace 9. Tengo dos hijas de 5 y 2 años, a las cuales adoro. El problema es que grito a mis hijas, incluso a la mayor le he llegado a jalar su orejita y golpearle las manos. Sé que mi comportamiento no es bueno, grito mucho y pierdo la paciencia de forma rápida. Por dar un ejemplo, cuando le doy de comer a mi hija mayor y ella se demora o no quiere comer (incluso llega a hacer arcadas como que va a vomitar), le grito asustándola mucho y llega a llorar, lo que hace que me moleste aun más. La hago callar y le digo que no llore, veo su rostro asustado, pero no me controlo y sigo martirizándola, parece como que me gustaría verla así. La castigo y la envio a su dormitorio. Pasados unos minutos se me pasa toda esa cólera y me siento la persona mas vil de la tierra, voy a buscar a mi hija y la abrazo mucho, le digo que la adoro, que es mi tesoro (y siento esto) y que lo que sucede se ha debido a su comportamiento. Encima después de lo que hago, la hago responsable de todo. ¿Y saben qué? mi hija me perdona, me abraza y me dice que me quiere. Eso no es justo para ella. Si a mí me preguntaran o contaran un caso así diría que hay abuso en todo esto y soy conciente de ello. Trato de controlarme al máximo, pero fallo y me duele, y peor aun, hago que mi hija se sienta mal, que sienta dolor. Es lo último que quiere un padre para sus hijas. A mi esposa también la he gritado mucho, discutimos mucho, por varios problemas, los cuales son el común denominador en las familias, léase dinero o por el hecho de no estar de acuerdo nosotros con algo. Ahora, también soy consiente que la mayoria de veces, el que inicia este tipo de discusiones soy yo, y quien las lleva a otro nivel también soy yo. Mi mujer me aguanta de milagro realmente, muchas veces le he prometido que voy a cambiar, y la verdad que trato pero dura poco tiempo. Es más tengo un ultimatum. Yo cambio de actitud muy rápido, quizá sea hasta esquizofrénico, no lo sé, pero lo que sí sé es que mi familia se está yendo por un tubo. Que mi hija ha llegado a decir que se va a ir de la casa, mi hija menor habla en sus sueños y dice "papi malo". No saben, me siento muy mal. Hago responsable a mi hija mayor de peleas que pueda tener ella con su hermana, ya saben por un juguete o algo. Necesito ayuda profesional, voy a buscarla, mi orgullo lo voy a dejar de lado y por el bien de mis bebés y de mi mujer y por el mío Tengo que cambiar. Por favor, no dejen que este tipo de problemas crezcan. Ahorita son la 3:50 AM y no puedo dormir pensando en esto. Amo a mis hijas, pero estoy matando el cariño que ellas tienen hacia mí, estoy matando su autoestima. Quiero que ellas sean mujeres fuertes para enfrentar la vida, pero yo, con esta actitud, soy el primero que las está destruyendo poco a poco. Mi hijas son lo más grande que Dios me ha dado. Voy a cuidarlas, no sólo fisicamente, sino moral y espiritualmente.
21.09.09
Soy Laura, mamá de 3 varones: 2 mellizos de 4 y el mayor de 5, que es el que no puedo manejar. En el jardín me dicen que no aprovecha ni un momento, es decir quiere exclusividad tanto conmigo como con la maestra. En casa hace berrinches todo el tiempo tira todo, se me va de las manos. ¿Qué puedo hacer? hay algo que no estoy haciendo bien.
23.09.09
Tengo un niño adoptado de 2 años y 10 meses. Es, desde pequeño, muy agradable y sonriente, pero desde que llegó hubo siempre un rechazo hacia mí y una marcada preferencia por su papá. Eso me molestaba muchísimo: siempre lloraba porque no quería estar conmigo, no me dejaba abrazarlo, ni besarlo, cosas que yo deseaba hacer tanto. Me sentía mal y rechazada. Luego me embaracé y ya no podía cargarlo por temor a perder a mi otro bebé. Empecé a corregirlo demasiado por querer que fuera un hijo bueno para que nadie lo rechazara por su condición. Me di cuenta de que lo reprendía todo el tiempo y a veces le pegaba, me sentía muy mal, lloraba porque me preguntaba por qué hacía eso si lo había deseado tanto y ahora lo tenía. El niño empezó a ser retador y es muy inquieto, se la pasa brincando todo el día, sube y baja las escaleras todo el tiempo, mis familiares lo consienten mucho y le dan mucho de comer, porque el niño quiere comer demasiado de todo y no para cuando le gusta lo que está comiendo. Eso nos molesta porque nos resta autoridad: le dan de comer a escondidas de nosotros. Él nos reta cuando estamos con otras personas y con mi familia, vale decir, cuando sabe que no lo vamos a castigar. Decidimos nunca más pegarle porque hemos leído que es malo para su formación. Pero nada funciona: ni dejarlo en un lugar, ni hablarle explicándole las cosas. Dice que no volverá a hacerlas. Entiendo que es pequeño, pero es desgastante que se repita todo una y otra vez. Cuando vamos a los centros comerciales hace berrinches y podemos atravesar las tiendas con el gritando todo el tiempo, hasta que llegamos al carro sumamente molestos con él. A veces le hablamos de forma tranquila, a veces le decimos que no habrá dulces, cereal o algo que le guste mucho, generalmente es la comida, pero sale peor porque llora mucho más, hasta que nos harta. Decidí que fuera al kinder por las mañanas, porque, además, el llanto de mi otro bebé me sacaba de quicio y acababa por desquitarme con él. Ahora él está contento porque se divierte y todos los días quiere ir a la escuelita, pero por las tardes, cuando llega su papá, otra vez empiezan los retos, los berrinches, el no querer hacer las cosas y llorar todo el tiempo. Un a vez (hace unas semanas) entró al baño y se encerró y empezó a jugar con el agua del baño después de hacer pipi. Lo bañamos y le explicamos que eso no se hacía, obviamente molestos. Otro día, cuando lo mandamos al baño porque estaba haciendo un gran berrinche en casa de un familiar volvió a hacer lo mismo. Nunca nos imaginamos que el suceso anterior iba a volver a pasar y menos en casa de quienes lo consienten tanto. Por último, yo veo que el está bien en la escuela, veo que allí si hace todo, y que le gusta y le gusta estar con otros niños. A veces, cuando llego por él, lo veo apartado y pensativo. Por otra parte, se cae todo el tiempo, porque se la pasa corriendo en casa o en lugares abiertos y eso nos preocupa porque vive con chipotes en la frente. La relación con su hermano es buena, lo quiere mucho y se llevan bien. He meditado mucho esto y creo que el problema que vivimos con el niño es que le exigimos mucho desde el principio, porque así fuimos criados, con padres exigentes que nos marcaban el paso a golpes y castigos, y no queremos eso para nuestro hijo, pero tanto mi esposo como yo somos muy poco tolerantes. Lo he pensado mucho. Muchas veces pierdo la paciencia muy fácilmente con él, sobre todo cuando estoy estresada y tengo a los dos niños. Mi otro bebé está aprendiendo a caminar ahora y es muy llorón, todo el tiempo quiere que lo traiga cargado. Estoy pensando en ir a buscar a alguien para que me ayude y que nos ayude a unirnos más con nuestro hijo, porque lo siento tan alejado de mí y lo abrazo mucho y lo beso y quiero comprarle todo, pero luego se porta tan mal. Le agradecería recomendarnos libros para entender a nuestros hijos, para manejar nuestro carácter y para educarlos sin maltrato.
25.09.09
Primero que nada felicitarte por esta labor de consejos Roberto, mil gracias de ante mano. Tengo 36 años y 2 hijos, uno de 6 y otro de 8. El primero es súper pilas, no tengo inconvenientes en sus estudios, para nada, es más, aprende del mayor y está muy bien, pero sus problemas son la tardanza al comer y orinarse en la cama. Lo último me parecía una forma de llamar la atención por los problemas de pareja que tenemos en casa, pero estos ya pasaron. Hace tiempo nos separamos con mi esposa y ahora he regresado a casa solamente para estar cerca de los niños. He quedado al cuidado total de ellos, trabajo desde casa sólo cuando mis hijos me lo permiten. La mamá trabaja en oficina y vivimos juntos pero no revueltos. Lo que más me preocupa es mi hijo mayor: es súper despistado, en sus estudios no quiere pensar, no puede avanzar. Le dedico tiempo y muchas ganas, pero siempre termina sacándome de mis casillas. He intentado de todo pero nada me resulta, termino gritando, pegándole, poniéndome mal humorado y dañando todo el ambiente en casa. Su mamá está cansada, quiere llegar a casa y no saber de ningún problema, pero no tengo como remediarlo. Yo me la paso dentro de casa y sólo salgo cuando visito a mis clientes, estando el resto del tiempo para mis hijos. Aun cuando yo sé que soy el problema por mi comportamiento, ¿qué puedo hacer? Ya no tengo ideas en mi cabeza sobre cómo actuar.
29.09.09
Tengo temor que, por mi trabajo, mi hija de 12 años pìerda el año escolar. Le está yendo muy mal y no me hace caso. ¿Que debo hacer?
08.10.09
¡Hola!, realmente estoy desesperada. Tengo una hija de 8 años que no quiere ir a la escuela desde el mes de abril y solamente quiere estar conmigo e incluso prefiere ir conmigo al trabajo. Ella empezó con esa conducta al tener conflictos con algunos compañeros (ella no sabe defenderse). La castigaron por una acción que ella no realizó, lo cual la intimidó. Yo tuve que forzarla para entrar a la escuela. Incluso las prefectas o las personas de la entrada llegaron a golpearla y encerrarla en el baño, pero ella nunca me dijo nada. Al iniciar el nuevo ciclo la cambié de escuela para que entrara con gusto, pero nada, solamente fue algunos días intercalados. Dejó de ir porque la intimidaba su prima, que iba en el mismo salón, por lo que nuevamente la cambie de escuela (a una pequeña y con pocos alumnos, ella es la 10ma. del grupo). Fue una semana muy a gusto, pero después, al inicio de la siguiente semana, no quiso entrar para nada. Como me enteré lo de la violencia que se ejerció contra ella en la otra escuela, no la obligué. Pero por más que hablo con ella dice que se sí le gusta esta escuela, que las maestras son buenas (en su atención y en su trato con ella), pero que se aburre, por lo que la llevé con un psiquiatra de niños, quien determinó que tiene Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad, y recomendó realizarle un mapeo cerebral y un encefalograma para descartar alguna lesión cerebral, y empezar tratamiento con medicamentos. Eso me da miedo, pero como no tengo el dinero suficiente para realizarle los estudios aún, la lleve con un psicólogo educativo (con especialidad clínica) quien me ha dicho que efectivamente se trata de una situación de conducta y emocional para lo cual debemos realizar terapia. Ya que además cuando tengo que ir a trabajar no me deja, se me pega como lapa y se la tienen que llevar mis papás llorando y tratando de bajar del carro, ya que no puedo tenerla en el trabajo. Además cuando estoy con ella no me obedece, es contestona y grosera e incluso a llegado a morderme y jalarme el cabello. Aunque sigo hablando con ella, no me entiende y por el contrario dice que me odia. Realmente estoy muy lastimada, siento que esto lo hace porque realmente tiene un resentimiento conmigo, ya que cuando tenía dos años dejé a su papá porque me agredía físicamente casi a diario, además de tener problemas de adicción. Fue para que ella no padeciera esto que decidí tomar tal decisión, pero cuando ella preguntaba por él nunca le dije los motivos reales por los que lo dejé, siempre le dije que él estaba enfermo y ella pequeña y que decidí cuidarla, pero ahora no sólo no la cuidé, sino que siento que la he perdido, ¿qué hago?
12.10.09
Teresa: bueno, sí recuerdo su correo en la sección consultas. Como le dije, hay etiquetas que se ponen de moda. Está bien que tome en cuenta las características de su hijo y que eso le sirva para modular sus reacciones y conductas hacia él. Cuando entendemos que la cosa no es personal, contra nosotros, es más fácil. Definitivamente todos los docentes no están formados para tratar toda la variedad de estilos que muestran los niños, pero no me parece que sea necesario un colegio especial. ¿Por qué no me cuenta con ejemplos concretos las dificultades de su niño. Un saludo.
13.10.09
Gloria: bueno, lo primero que se me ocurre es que su hija está asegurándose de que la promesa que le hizo, cuidarla, cuando decidió terminar la relación con el papá, se cumpla al pie de la letra. ¡Y vaya que lo hace bien! Usted la tiene a su lado en todo momento, ella no asiste al colegio y va cambiando de uno a otro. Se puede decir que usted está dedicada a tiempo completo, 24 horas sobre 24, siete días sobre siete, a seguirle los pasos. ¿Irónico, no? Más allá de si hay déficit de atención o no, lo que se requiere es romper ese círculo vicioso que las ata en un nudo bastante perverso, definir territorios, papeles y libretos.
13.10.09
Rocío: ninguna jovencita de 12 años pierde el año o fracasa académicamente porque su mamá trabaje. ¿Siempre fue mala alumna, es algo reciente? Es una edad en la que suelen haber bajones en los estudios ya que las hormonas se revuelven y las tareas de la pubertad reformulan las prioridades. Quizá es en ese campo en el que usted puede estar más presente, escuchándola, apoyándola y conversando con ella. Si tiene dificultades específicas, pues, hay que enfrentarlas a través de ayudas especializadas ya que los padres somos muy malos como profesores. ¿Y el papá? No me parece justo que usted se eche la culpa.
13.10.09
Juan: le agradezco el aliento. Recuerdo haber respondido a una parte de sus inquietudes, espero, a través de las sección consultas. Es una situación compleja y poco usual. En el caso de su hijo menor, cuando me dice que se orina en la cama, hay que distinguir dos situaciones que son distintas: si nunca estuvo seco de noche, pues, se trata de una enuresis nocturna primaria y se va a resolver con el tiempo, siendo su origen más bien orgánico. Si llegó a estar seco más de seis meses seguidos y luego "retrocede", si se descarta una infección urinaria, puede tener que ver con sufrimiento psicológico y un hecho inusual en su entorno. Con respecto de la comida, pues, cada persona tiene su ritmo y eso no me parece algo trascendente. En cuanto al mayor, pues, puede tener un problema de aprendizaje, o un déficit atencional, o un estilo de aprendizaje distinto - ¿qué dicen en el colegio?, u otra cosa. Pero en ese caso creo que un diagnóstico profesional es importante y, de acuerdo con los hallazgos, una estrategia remedial en la que los padres no somos muy buenos, casi por definición. Hay algo que me llama la atención y disculpe que me meta en algo que usted no ha señalado como pregunta. Cuando usted dice que regresó a casa "solamente" por los chicos, da la impresión de que ellos son el punto único de su agenda, lo que hace la vida cotidiana muy difícil de predecir, con demasiados condiciones en el plano afectivo, formas de controlar su atención y "ganar" puntos. ¿Y cuando sean adolescentes? ¿la razón de la presencia en casa ya no va a existir? Creo que en ese sentido se confunden varias cosas, como, por ejemplo, cuando usted dice que la crisis de pareja ya pasó, pero el arreglo actual, ¿es una solución a una crisis de pareja? En fin, espero que estas reflexiones, junto con la que hice en mi correo personal, sirvan de algo. Un saludo.
13.10.09
Esmeralda: ¿sabes?, lo que más me llamó la atención, es que si no hubieras escrito que tu mayor tiene 3 añitos, yo hubiera pensado que estabas hablando de un niño de mucha más edad, sacando los incidentes concretos, podría haber sido un adolescente. Por un lado, parece haber una suerte de círculo vicioso de acercamientos y rechazos: cuando uno quiere, él otro no y viceversa. Por otro lado, todo se plantea de una manera terriblemente personal, como si las cosas se hicieran contra alguien, a la manera de una lucha por el poder, para saber quién manda a quién y no en función de un marco de referencia coherente. Finalmente, hay una suerte de libreto o guión que se repite de una generación a otra, que mezcla exigencias poco realistas con sentimientos de culpa permanentes. Y otra cosa: ¿de dónde sale esa obsesión con la comida? Creo que sería importante que ustedes definieran límites y normas, claros, no numerosos, en función de lo que se espera y no de si uno es bueno, malo, amoroso o agresivo. Quizá alguna forma de orientación externa va a ser inevitable.
13.10.09
Laura: bueno, en primer lugar, imagino que un pequeño que cuando tenía un añito, se vio ante la llegada, no de uno sino de dos hermanos, debe tratar de estar en el centro de atención y una manera es siendo inagotable. Ahora bien, lo más probable es que a esto se añada un estilo o, quizá, algún factor de hiperactividad. ¿Cómo se lleva con otros niños? Es posible que se deba hacer, en algún momento, un diagnóstico, pero debemos reconocer que no debe ser fácil para él.
14.10.09
Edu: en su texto hay toda esa mezcla de amor y agresividad, propósito de enmienda y resignación frente las conductas que no se puede controlar, cariño y sentimiento de culpa, propias de un círculo vicioso violento. Ser consciente del problema es un comienzo esperanzador, pero creer que, luego de tanto tiempo, uno va a poder llevar adelante los buenos deseos que emergen después del más reciente episodio, es parte del problema. Creo que por usted y su familia, pero también por esos seres que aún no existen, los hijos de sus hijos, debe usted buscar ayuda especializada lo antes posible.
14.10.09
Jessica: sí, uno se levanta en la mañana prometiéndose que las cosas serán distintas, pero en algún momento el libreto se desencadena como si fuera una tragedia griega donde todos saben qué va a pasar y no pueden evitarlo. Es parte del círculo vicioso. Pegar y luego abrazar, gritar y luego pedir perdón, atrapa en un callejón sin salida de sentimientos contradictorios y confunde. Hay una lucha por su atención y un conflicto por el poder. No deja de ser irónico que al final se quedan dormidas juntas. Creo que lo lógico sería buscar ayuda profesional para poder gozar el tiempo junto con sus hijos.
20.10.09
Tengo una niña de 13 años, soy madre soltera y mi hijita no tiene contacto con su padre. Ella vive pensando en él y quiere hablarle, pero a él no
le nace porque no le conviene, aunque siempre está pendiente en lo económico. Yo me la paso todos los días gritándola, ya que cuando le dicen algo no hace caso, hay que repetirle las cosas varias veces. Termino pegándole, ya que se me enfrenta y me reprocha lo que le mando hacer. La verdad sufro mucho al respecto, no quiero reaccionar feo en contra de ella, pero, al final, siempre termina por hacerme enojar y la golpeo.¿Qué hacer para no ser tan agresiva?
31.10.09
No sé qué puedo hacer: me prometo a mí misma no golpear a mi hijo de 8 años, pero lo hago. No sé cómo hacer para que él me entienda. No quiere estudiar, ha bajado sus notas y está agresivo. Me dice que se quiere ir de la casa y eso me da mucha tristeza. Es el mayor de mis hijos. Tengo una niña de 7 años y un bebe que tiene recién tres meses de nacido. Yo les doy amor a los tres y les compro por igual. ¿Por qué es asi conmigo? Yo amo a mi hijo y me duele no poder saber qué es lo que le sucede. ¿En que fallo? Estoy desesperada, con ganas de recuperar y no perder a mi hijo.
04.11.09
Tengo una niña de casi cinco años que protesta frente a casi todo lo que le digo. Cuando algo no le gusta, grita y llora. Mi hija mayor tiene ocho años y es muy dulce, comunicativa e inteligente. La pequeña también es muy inteligente y creativa, alegre y con iniciativa. Pero cuando regreso a casa del trabajo, protesta por todo. Y empieza el llanto, gritos, golpes y me dice mala. Me desesperan sus gritos y siento que cada día que pasa es igual o peor. Mi esposo trabaja de noche, dejando un día, así que estamos las 3 y no puedo dedicarle un tiempo especial solo a ella diariamente. Yo estudio los días que él no trabaja de noche. Cuando estamos solas el fin de semana es linda y feliz, pero este espacio especial no lo puedo encontrar los dias de semana. ¿Qué puedo hacer?
15.11.09
Mi niño tiene seis años y está insoportable. No quiere hacer tareas, en la escuela los profesores me llaman la atención, pelea con sus compañeros, miente y hasta robó dinero. Llegué al punto de golpearle.
19.11.09
Necesito desesperadamente estar bien con mi hija. Es un caso un tanto similar al de los padres y madres que han escrito, pero necesito saber con quién puedo pedir ayuda profesional y, si es posible, si hay alguna institución que dé este tipo de apoyo de una forma económica, no importa lo lejos que quede. De verdad me urge hacer algo antes de que mi hija entre en la adolescencia, ya que se que esa es una etapa difíci.
20.11.09
Tengo dos hijos, uno de 9 y otro de 8, ambos varones. El mayor es un niño muy inteligente y no me da problema en la escuela, pero siempre cree tener la razón, es a veces algo arrogante y siempre cuestiona lo malo que hacemos sus padres. El menor es más razonable y acepta de buen modo los castigos en casa, pero en la escuela es poco tolerante con sus compañeros. Lo han suspendido de la escuela por pelear tanto. Son los nietos únicos, pero siento que mi suegra ha malcriado mucho al mayor. Él me compara con su abuela y me pone a mí como una mala madre. Eso hace que yo pierda la paciencia fácil con él y termine gritándole y pegándole, aunque después me siento mal y muchas veces le pido disculpas. No sé cómo tratar a los dos pues yo quiero que ellos crezcan amando a sus padres y no viéndonos como unos tiranos que sólo queremos hacer valer nuestras reglas
21.12.09
Narvy: mire, creo que aquí se mezcla la ausencia del padre con las cuestiones de disciplina, más bien operativas, de la vida cotidiana. ¿Qué versión tiene la niña acerca de lo que pasó entre usted y el papá? Usted me dic e que el apoya económicamente, pero no quiere verla. Bueno, debe ser duro para ella, en el momento en que ingresa en la adolescencia, esa situación y creo que hay que hablarla, hacerle un espacio para que pueda expresar lo que siente y usted apoyarla y escucharla. ¿Siempre fue rebelde? ¿cómo le va en el colegio? Le ruego que me cuente algo de eso para poder orientarla mejor. En todo caso, es bueno desplazar responsabilidad en cuestiones de normas, negociar y ver qué pasa. Le deseo lo mejor en las fiestas.
21.12.09
Carmen: ¿siempre fue así, o usted diría que es algo más bien reciente? ¿qué dicen en el colegio? Si es reciente, lo más probable, como de alguna manera usted lo señala cuando asegura que les da por igual a todos, es que esté celoso y transmitiendo el mensaje de que usted debe estar pendiente de él, cuando, y es lógico, debe estar más pendiente del bebe. Estoy seguro de que ama a su hijo y no creo que lo esté "perdiendo". Quizá si le hace un espacio para que entienda que no tiene que hacer pataletas y que él tiene ventajas teniendo la edad que tiene, las cosas van a comenzar a cambiar. Lo mejor para estas fiestas.
21.12.09
Carmen: todos tenemos un estilo y algunos somos más asertivos o peleones que otros. De hecho, cuando llega cansado del trabajo y no tiene ayuda adicional, es siempre complejo en la noche con todas las demandas y requerimientos. Puede ser que ella está llamando su atención cuando el recurso de tiempo es limitado, si no hay problema durante el fin de semana cuando usted está más accesible. Puedo entender que su esposo y usted son personas que trabajan duro y hacen esfuerzos para mejorar. ¿Quién apoya, digamos nana, familiares, etc.? Yo cuando regreso en la noche, saben que 15 minutos estoy solo conmigo hasta que baje las revoluciones que traigo del consultorio, me ducho, me relajo un rato y luego estoy disponible. Es algo que funciona. ¿Cómo funciona su pequeña en el nido? Lo mejor en estas fiestas de fin de año.
21.12.09
Shirley: ¿siempre fue así, cuál es el entorno familiar? Sería bueno conocer esos datos, pero si hay alarmas en varios lados, vale decir, también en el colegio, fuera de la casa, sería importante buscar una ayuda profesional, un diagnóstico. Quizá el colegio pueda hacerlo. Hay instituciones públicas muy buenas y también en el nivel privado. Lo mejor para estas fiestas de fin de año.
21.12.09
Estimada amiga: mire, no me dice usted la edad de su hija y ese es un dato muy importante. No es lo mismo a los ocho que a los 12. Bueno, hay varias instituciones públicas que son muy buenas, como el Instituto Nacional de Salud Mental Delgado y Noguchi (adjunto al hospital del Rímac y la Cayetano), el Instituto Nacional del Niño y el Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas. Le deseo lo mejor para estas fiestas.
21.12.09
Aby: tengo claro que hay un problema de relación con los compañeros en el caso de su hijo menor, aunque en casa sea más manejable. En cuanto al mayor, bueno, le gusta salirse con la suya, es crítico y cuestionador, características muy cotizadas y que tienen lados muy buenos. Parece que hay una lucha por el poder y creo debiera distinguir entre los dos casos. En el de su hijo menor, quizá habría que hacer un diagnóstico - la plana psicopedagógica del colegio puede hacerlo- y con el mayor tener más correa. No veo por qué se siente usted tan juzgada por su hijo o vista como una tirana. ¿No está exagerando? Lo mejor para las fiestas.
23.12.09
Hay días que la paso muy bien con mi hija, pero los días difíciles me saca de quicio, le pego y eso me da cólera, me odio a mí misma, pero no puedo controlarlo.
08.01.10
Le cuento mi caso: tengo un hijo de 3 años y 9 meses. Es un niño cariñoso, inteligente, va al colegio en el grado de Nursery. Es muy extrovertido, se lleva muy bien con otros niños de su edad y hasta con niños mayores que él. El problema es que su comportamiento con la familia es terrible. Soy mamá soltera y vivo con mi madre y hermana. La autoridad en la casa es mi madre. Incluso cuando mi padre estaba vivo (falleció hace un año), ella siempre fue la autoridad. Mi hijo obedece más a mi madre que a mí. Yo hablo con ella y le hago saber que si me resta autoridad el niño no me obedecerá, pero su argumento es que yo soy muy estricta con el "nene" y "pobrecito él". En fin, mi punto es que me encuentro muy desesperada porque de unos seis meses para acá, mi hijo grita demasiado, grita por cualquier cosa insignificante: a veces por enojo, a veces de alegría, pero son gritos que sacan de quicio a cualquiera. Para no ir lejos, ayer me presenté a una embajada con él y no podía hablar tranquilamente con una persona porque mi hijo no dejaba de gritar. El guardia regañó a mi hijo por el escándalo que estaba provocando con sus gritos y luego salió otro empleado a gritarme. Me dijo que estaba en una embajada y que por favor callara al niño. Yo me sentí tan avergonzada y solo sentí que la sangre me subió a la cabeza. Me contuve mientras terminaba mi entrevista, pero al salir del lugar y luego de meter a mi hijo al auto, le propiné una buena "manada" en la boca, y le dije que eso era por gritar, y que cada vez que lo hiciera le iba a pegar de la misma manera. Yo me he dado cuenta que mi hijo lo hace siempre cuando estamos con otras personas, como si él supiera que estando yo rodeada de alguien más, tengo pena de pegarle ahí mismo, y sabe que si grita no va a pasarle nada. Me enoja bastante la manera en que él me manipula, pero no sé cómo hacer que no lo haga, no sé cómo hacerle entender que no debe gritar por todo, ya que con palabras obviamente no entiende y creo que con golpes se pone peor. Lo que más me preocupa es que pronto nos mudaremos de país, yo estoy por casarme y temo mucho que mi futuro esposo no soporte a mi hijo y viceversa. Mi pareja sabe sobre el comportamiento de mi hijo y me dice que buscaremos una solución, pues su padre es psicoterapeuta, pero también temo por eso, no quiero involucrar a la familia de él con los problemas que pueda tener mi hijo o incluso yo, porque creo necesitar psicólogo también. ¿Qué me aconseja? ¡Estoy que me muero!
12.01.10
Analú: a ver. Usted es madre soltera, su padre falleció hace un año y en poco tiempo usted se va a casar y, además, mudarse de país. Oiga, como que es un montón, ¿no? Imagino que su pequeño debe tener muchas preguntas en su cabecita, muchos temores, muchas incógnitas. ¿Qué información tiene sobre su padre biológico, sobre la mudanza de país, sobre su pareja, etc.? ¿No le parece que debe sentirse muy inseguro acerca de los vínculos, cuando varios de ellos desaparecieron, por una razón u otra?
12.01.10
Malico: bueno, la primera parte la suscribo. También hay días que la paso genial con mis hijos y otros que no. La cuestión es por qué se sale uno de sus casillas, cuándo, en qué situaciones y generalmente determinar eso, lo que significa para nosotros esas luchas y enfrentamientos, lo que nos recuerdan, entonces los podemos manejar mejor. El problema es que usted no me da ni siquiera la edad del niño y entonces no es fácil de orientarla.
14.01.10
Mi hijo prácticamente no sabe nada de su padre biológico, pocas veces él ha venido a visitarlo (desde que nació, unas 6 ó 7 veces). Es obvio que no me ayuda económicamente. Me explico: cuando mi padre falleció, yo no supe cómo explicarle a mi hijo sobre su muerte, así que le dije que su papá (para mi hijo, mi padre era "su papá") se había ido a la luna. Quizá suena un poco tonto, pero la verdad es que no encontré otra manera de decirle que mi padre ya no regresaría a la casa. En fin, con respecto a lo de mudarnos: antes que todo déjeme decirle que yo viajé a Europa a la casa de los padres de mi novio en junio del año pasado, estuve tres meses ausente y dejé a mi hijo a cargo de mi mamá. Al regresar de mi viaje, encontré a mi hijo mucho más "desenvuelto", se comunicaba mucho mejor que antes, jugaba más, incluso estuvo muy bien aplicado en el colegio, pero me di cuenta que tenía un gran problema: se había vuelto muy gritón, berrinchudo y bastante "reclamador". Desde que vine de mi viaje, no ha dejado un solo día de preguntarme si la próxima vez que me vaya lo voy a llevar conmigo. Me dice que ya no quiere quedarse con su abuela e incluso, no duerme hasta que yo me acuesto con él, es como si pensara que yo lo voy a dejar solo de nuevo y tiene miedo de dormir por eso. Cabe decirle que el mismo día que regresé del viaje, al llegar del aeropuerto a la casa me preguntó por qué había regresado yo de la luna. Eso me hizo pensar que tal vez hasta pensó que yo estaba muerta y obviamente sé que le causé un gran daño al dejarlo solo, estando tan pequeño. Lo que necesito ahora es saber qué puedo hacer para darle seguridad a mi hijo de que él va a estar siempre conmigo y tratar de remediar todo ese daño que le causé. Por favor, si existe solución para esto le pido sus consejos. Se lo agradezco tanto desde el fondo de mi corazón.
14.01.10
Soy una madre joven, tengo 23, un niño de 4 y una niña de 2. El motivo por el que consulto es que creo, como todos los que aquí escribimos, que no les tengo paciencia a mis hijos. Los amo con todo mi corazón, son mi vida, pero con el que más tengo problema es con el niño. No sé si soy yo en mi inconsciente, pues no fue planeado y realmente lo pasé mal durante el embarazo y en verdad me siento de lo peor pues sé que él no pidió venir al mundo. Es muy inteligente, demasiado diría, incluso es muy noble, cariñoso, es mi bebé, pero llega al grado que no conecto con él. Es hiperactivo, a veces muy agresivo, distraído y tiene el don de sacarme de mis casillas como nadie lo hace. En verdad estoy muy preocupada, me siento muy mal pues lo he golpeado y hasta dañado emocionalmente: le grito, lo insulto. Mi madre me ha dicho preocupada que hasta lo miro con ira y yo no me doy cuenta. Me invade un gran dolor y la culpa es inmensa. Necesito ayuda, por favor
16.01.10
A mí nada me funcionaba con mi hijo de 10 años: era grosero conmigo y hasta llegó a jalarme el pelo. Nunca le di ni una nalgada hasta que decidí usar el correctivo físico y le di una cueriza fuerte. Desde ese día, el niño no me insulta ni me pega. No soy partidaria de las tundas, pero en este caso la conducta de mi hijo cesó. Por eso ahora pienso que en caso de que las palabras no funcionen una buena tunda lo hará.
26.01.10
Bueno, creo que eso es normal en un niño. Creo que gritándole no se llega a ninguna solución. Según mi punto de vista la cosa es tratar de acercarnos más a ellos y darles más atención. A veces por el trabajo nos descuidamos y ellos, por eso mismo buscan llamar la atención. Hay que tratarlos con cariño y palabras dulces que los hagan sentirse queridos
30.01.10
Tengo un niño de 8 años. Es mi vida, le he dado lo que nunca llegué a tener, soy la típica mamá soltera que tuvo que salir a trabajar para poder sacar adelante a su hijo. Y ahora dice que no lo quiero. Antes de la edad de 4 años era muy noble, pero ahora se burla del dolor de otros niños, discrimina a los pobres o menos afortunados, maldice a su hermano de 2 años e implora que desaparezca o se vaya o, lo que es peor, le pide a Dios morir. Yo ya intenté de todo un poco: sicólogos, clases de natación, dibujo, catequismo en la iglesia, mandar al bebe al Cendi, aunque yo no trabajo solo para que mi hijo de 8 años no pelee tanto con el hermano menor. Regaños, castigos y, lo peor, golpes. Me desespera y estresa demasiado. Hubo un tiempo que me retaba, me decía que me iba a demandar porque era un niño maltratado. Entonces le enseñé imágenes de niños realmente maltratados para que se diera cuenta que lo de él era sólo un berrinche. En la escuela va bien pero me cuesta mucho que le siga el ritmo de trabajo a los demás niños. Dice muchas mentiras, y no le gusta perder en los juegos, así que prefiere no jugar o no prestar sus cosas. A mí sólo me dice que me quiere cuando desea algo o le compro algo, pero por lo regular siempre me pide que regale a su hermano, que quiere ser hijo único. No sé qué hacer. El martes inicio con una sicóloga, pero creo que el problema soy yo y no él. Tengo 26 años. También tiene una manía de comerse las uñas y se sangra los dedos. No sé por qué lo hace.
06.02.10
Tengo 2 niños, de 12 y 10 años. Mi hijo mayor fue el que vivió más los problemas con mi esposo -todavía sigo casada-, mi hijo menor es dócil, tranquilo, respetuoso, todo lo contrario a mi hijo mayor, pero la situación con el primogénito cada vez es más difícil. Yo, en mi cólera con los problemas con su padre, lo he golpeado, gritado, insultado, en algunos casos sin control. Quiero ayudarlo para que no haga lo mismo que le hice yo. Una vez en un programa de televisión lo mencionó la conductora de que usted le había ayudado a superar un problema con su hijo. Yo quisiera hacer lo mismo, por eso le escribo ,quisiera saber si usted me puede ayudar.
07.02.10
Mi situación también es muy difícil: tengo una hija de seis años a quien adoro. Soy madre soltera y vivimos solos, ella y yo. Casi nunca ve a su padre, ya que él no muestra mayor interés. El caso es que ella es inteligente, responsable, atenta, buena alumna, amistosa, pero es muy imperativa, quiere las cosas y las quiere ya. Es muy absorbente, exigente, respondona, no me da un espacio libre ni para poder descansar, quiere estar todo el tiempo conmigo, acaparando toda mi atención y no tengo tiempo suficiente para hacerlo. Es muy insistente y no acepta explicación alguna, se pone muy terca y exigente, quiere que deje de hacer lo que sea y me ponga a jugar con ella. Yo no sé lo que es salir a fiestas, ni ver novelas. Mi tiempo es corto, trabajo duro y encima tengo los quehaceres del hogar yo sola, y, la verdad, me desespero y termino gritando y peleando con ella, diciéndole algo desagradable o dándole un palmazo, lo cual, luego, me duele mucho. No puedo vivir con el remordimiento de haberla golpeado, ya que me doy cuenta que eso no soluciona nuestro problema. Tengo un carácter muy fuerte y ella igual, de modo que muchas veces es ella quien controla la situación y eso me incomoda al no saber como lidiar y ver que pierdo terreno. La situación se me va de las manos y acabo dándole unos golpes y hasta veo que ella provoca y provoca hasta verme totalmente molesta. ¿Qué hago? Necesito urgente una ayuda, me siento muy mal ya que la adoro, es mi vida y, sin embargo, le hago daño. También pienso que no merezco ser madre. ¡Ayúdenme!
09.02.10
Analú: no creo que deba centrar su preocupación en el viaje. Pero los niños son detectives que arman y dan sentido a las historias - sus vidas y las nuestras-. con los elementos que tienen y con los instrumentos conceptuales propios de su edad. Van dos figuras masculinas que desaparecen sin muchas explicaciones. En el caso del abuelo - que, de paso, está confundida con la del padre- pues se fue a la luna. Se trata de un viaje, por lo tanto voluntario, y con posibilidad de regreso si recordamos a Neil Amstrong. Es solamente una cuestión de lógica concebir su viaje en relación con la explicación de la muerte del abuelito y establecer a su regreso un apego ansioso, ¿no le parece? Creo que lo debe hacer es sincerar las cosas y dar las explicaciones del caso. La verdad termina siendo mucho menos amenazante que las fantasías que se hacen los niños con información distorsionada por nosotros. Un saludo.
09.02.10
Mire, creo que si uno se pregunta si es mala mamá o mal papá o mal esposo, tiene todas las de perder. Usted tiene un problema con uno de sus hijos, de 4 años, aunque no es fácil orientar si uno no tiene información como la composición de la familia - ¿están juntos los padres, viven con suegros?- y otros asuntos, como si su hijo tiene un desempeño social adecuado, etc. De todas formas el que no haya sido planeado y que el embarazo haya sido complicado - ¿físicamente?- no tiene que ser un factor absolutamente determinante. Usted le asigna adjetivos muy positivos y luego añade que es hiperactivo, agresivo, distraído. Bueno, puede ser que tenga un déficit atencional y esos rasgos no dependen de la voluntad. ¿Por qué la pone tan nerviosa, qué aspecto la saca de quicio? Responder a esas preguntas puede ser muy importante: ¿se parece a alguien o teme que se parezca a alguien en especial?, ¿se trata de una lucha de poder y siente que la manipula?, ¿se trata de que no la obedece en aspectos concretos? Pegarle no resuelve nada y genera un círculo vicioso. Me encantaría poder recibir de usted descripciones concretas, ejemplos de la vida cotidiana para poder orientarla. Un saludo.
09.02.10
Patricia: bueno, creo que el éxito es una de las medidas de las acciones que tomamos. En este caso, que no sea grosero y que no fuera físicamente agresivo era un objetivo y se logró. Creo que acerca de ello nada se puede decir. Sin embargo, siempre se puede preguntar el precio que se paga, como miedo o la ausencia de alternativas (se sabe lo que uno no debe hacer, pero no necesariamente lo que se espera en positivo). Pero trato de no pontificar ni calificar cuando alguien propone un curso de acción con el que no estoy de acuerdo. Un saludo.
11.02.10
Rosa: tiene usted toda la razón. Claro, es importante que también entiendan las consecuencias de sus conductas, tanto las positivas como las negativas. Ayer tuve la oportunidad de escuchar a un Maestro hindú, Ravi Ravindra y él dijo algo que me pareció muy apropiado: dar atención, prestar atención cambia a quien la recibe y a quien la da. Es una forma de amor. Un saludo.
11.02.10
Triste: su relato me hace pensar en un par de personas atadas en un nudo que se hace más poderoso a medida que que tratan de desatarlo, a una suerte de pantano en el que uno se hunde más mientras más trata de salir de él. Usted tiene 25 años, es madre soltera y su hijo tiene 8, vale decir, usted lo tuvo muy joven. Tiene, además, un hijo de 2 años. ¿Es del papá de su primogénito? ¿vive con su pareja, el papá de ambos o el papá del menor? ¿vive sola o con sus padres? Creo que son todas piezas de información muy importantes. Usted no señala una figura masculina o paterna. ¿Cuál es la versión que usted le ha dado a su hijo, vale decir, qué le ha contado acerca de sus raíces y circunstancias? La animadversión hacia el hermano no es algo que me llame demasiado la atención, pero, nuevamente, es importante saber las circunstancias de la vida de la familia. Probablemente una consulta con ambos, en la que ambos puedan contar, explicar, expresar, sería bueno. Suerte.
11.02.10
Elvetzia: ambas se hacen daño. Me las imagino en una suerte de covacha, de refugio aisladas del mundo y en una permanente lucha por el control y el poder, llenas de culpa y, también, estoy seguro, buenas intenciones. Es muy probable que muchas veces se digan, ambas, hoy va a ser distinto, hoy no me voy a pelear con ella, pero hay un libreto que se repite como si fuera una tragedia griega, inevitable y triste, en el que cada personaje corre hacia su ineluctable destino aunque piensen que se alejan de él. ¿Sabe? Usted debe tener una agenda que incluya otros puntos además de su hija. Usted dice que no merece ser madre y, paradójicamente, es lo único que está siendo. ¿Le parece justo? Quizá algún tipo de consulta en la que participen ambas sería bueno, pero usted debe aceptar que además de madre es otras cosas, juega otros papeles y hacerlos con asertividad y placer va a ayudar a que puedan tomar, mami e hija, una distancia que les permita tener una relación más gratificante. Un saludo.
11.02.10
Flora: no tengo claro a qué se refiere cuando dice que quiere ayudar a su hijo para que no haga lo mismo que usted. ¿Cuando el sea padre con su hijo, vale decir el nieto o nieta de usted? Mire, creo que su hijo mayor está de alguna manera fusionado en su mente con el padre y eso le impide ser más objetiva. Puede ser que tenga un estilo distinto - quizá parecido al del papá-, pero, bueno, los estilos siempre se diferencian y hay que respetarlos, pero usted debe tener claro que una cosa son las tensiones con su esposo y otras las relaciones con su hijo, ¿no le parece?
13.02.10
Me siento terriblemente mala madre. Tengo cuatro hijos: uno de 17 años, otro de 10, la nena de 4 y un bebe de 9 meses. Mi problema es que la nena está insoportable, no obedece con nada, parece que hace las cosas adrede para molestar a sus hermanos. No tiene límites, no acepta jamás una llamada de atención, quiere hacer lo que le de la gana. Hoy fue un día terrible, ni siquiera pude dormir en toda la noche porque el remordimiento me está matando. Le pegué horrible, no puedo olvidar su carita. Después la abracé, lloré con ella, le pedí perdón. Se durmió en mis brazos y me pasé la noche besándola, pidiéndole perdón en silencio. Sentí lástima por un ser tan pequeñito y yo tan mala madre. ¡Mis hijos son mi vida y los lastimo! ¿Qué hago con esta culpa que me está matando. Fue terrible la manera como traté a mi nenita, estallé, me cegó el coraje, no medí las consecuencias. ¿Qué hago? El bebe va por el mismo estilo berrinchudo. La nena grita hasta donde le alcanza la voz con una furia enorme. Molesta a todo mundo, hace exactamente lo contrario de lo que le ordeno, también cuando se lo pida con amor y por favor. Se voltea y me ignora. Si voy a seguir así, prefiero alejarme de mis hijos porque los estoy maltratando psicológicamente.
13.02.10
Angélica: bueno, la verdad es que no es fácil criar 4 hijos, en su caso, prácticamente tres generaciones y media, cuatro personas con tareas distintas, necesidades distintas, etc. Usted no dice nada del entorno y de las circunstancias: ¿el papá, ambos trabajan, viven más personas en casa, tiene ayuda, etc.? Por otro lado, su niña siempre fue así o ha habido cambios en su conducta. Es comprensible que ella, que era la menor, reaccione al nacimiento de un cuarto hermano que la desplaza. Los otros pueden ver al recién llegado desde posiciones claras, de niño grande o adolescente, pero a los 4 no es claro la ventaja que se tiene sobre un bebe. No es bueno que uno se descontrole y luego se acerque al niño, lo abrace y le pida perdón, eso confunde enormemente. Creo que usted debe preguntarse qué es lo que quiere lograr con su hija, si no está cayendo en una suerte de lucha por el poder. Un saludo.
14.02.10
Tengo una nena de un año y ocho meses y otra de un mes, las dos muy deseadas. A la mayor la disfruté como a una muñeca, prácticamente jugaba a la mamá. Cuando nace la más chiquita estaba muy enojada porque no podía hacer lo mismo por no disponer de los mismos tiempos. Las amo a las dos, pero sólo logro disfrutarlas por separado y ser más o menos buena madre cuando una de las dos duerme. Cuando ambas están despiertas soy una mamá histérica que sólo sabe decir las cosas gritando. La más grande se la pasa haciendo cosas peligrosas. Y yo corriendo y gritando con la más chiquita colgada de mi teta. Le digo cosas feas y le pego en los pañales o tirándole del pelo. No tiene sentido porque lo sigue haciendo igual. Adoro a las nenas, pero me costó aceptar su sexo por el miedo a repetir la relación que tuvimos con mi mamá. Convivo con ese fantasma y parezco estar repitiéndolo. Desde que fui adolescente soñaba despierta con ser mamá y hoy, a los 34, siento que no soy buena madre, que me falta paciencia y que mis hijas no me van a querer. De mi mamá tuvimos mucha violencia física y verbal. Por eso a mis hijas trato de besarlas mucho y ser una madre dulce. Pero mi problema es cuando no puedo dominar o controlar a la más grande y termino pareciéndome a mi mamá. Aunque después de leer varios de los casos creo que mi problema se solucionará cuando aprenda que mis hijas son chiquitas y no puedo pretender que respondan como soldaditos a mis peticiones y que la más grande está celosa de su espacio cedido y busca atención.
14.02.10
Barby: siempre es importante conocer las circunstancias y el contexto. Usted no menciona al papá, ¿vive con él? Por otro lado, ¿trabaja usted fuera de casa, tiene otras personas que la ayuden en la crianza de las niñas, nana o algún familiar?, ¿vive con sus padres? En fin, siempre son datos que permiten entender mejor lo que pasa. Usted dice que a la mayor la disfrutó como si estuviera jugando a la mamá y ella fuera una muñeca y luego, muy poco tiempo después - debe haber quedado en cinta de la segunda cuando la primogénita tenía 10 meses- como que aterrizó al tener que administrar a dos bebés. Bueno, sí, es complicado, de hecho que lo es y uno pierde la paciencia. Parece como si no es el tiempo el que no puede manejar, sino dividir su atención y cariño entre dos exigencias. A esas edades los bebés son demandantes. Una está acabando de nacer, por decirlo de alguna manera; y la otra ya debe estar caminando y hay que estarla siguiendo y mirando. También hay algo que se llama depresión post parto y que nos puede complicar las cosas. Finalmente está el temor de repetir la relación con su mamá. Bueno, algo uno repite, es inevitable, pero hay que aceptarlo, no va a ser exactamente igual. No se trata de dominar a su hijita porque sino va a ser una lucha por el poder. Creo que usted debe tratar de distinguir todo lo que está en juego y apoyarse en las personas que la rodean o quizá buscar una ayuda corta para manejar las cosas de otra manera. Un saludo.
15.02.10
Tengo mellizos de dos años y 4 meses, un niño y una niña. El niño nació primero y fue mucho más grande que ella, pero estuvo 1 mes con oxígeno. Hoy día la niña es un amor, dulce, comparte, habla. Por el contrario, el niño nos preocupa mucho, hace muchas rabietas, llora, grita por todo, no comparte nada, es envidioso y quiere hacer lo que él quiere, casi no habla, y salir con el es toda una odisea y embarazoso, lo pone a uno muy mal ya que grita y llora y todo lo quiere. Al ver su comportamiento lo llevamos al doctor y ahora hace terapias ocupacionales, fisioterapia ya que se caía mucho y terapia del lenguaje. Todo eso le ha ayudado mucho. Él es muy inteligente, conoce todos los números, las letras, llena rompecabezas mucho más rápido que la nena. Pero su comportamiento es frustrante. ¿Qué hacer, qué ejercicios puedo hacer?
16.02.10
Estoy casada pero mi marido trabaja muchas horas fuera de casa y de lo que es la crianza me ocupo exclusivamente yo y sola, porque estamos viviendo lejos de mi familia y cerca sólo tengo a mi suegra con quien me llevo bien. Ella me da una mano, pero trato de dejar esas oportunidades para casos bien definidos, como cuando tengo que ir al médico. De la casa me ocupo yo, aunque una vez a la semana me ayuda una chica cinco horas. No trabajo. Y vivimos en una casa con mucho movimiento, porque atrás tenemos un taller y la gente entra y sale todo el día. Y aunque con el paso de los años estoy aprendiendo a convivir con esa situación de falta de intimidad, me tiene como molesta. Sólo los domingos vivo con paz y en un silencio profundo. Lo que más nervios me da son las tareas domésticas, sobre todo cuando recién me levanto y no sé cómo empezar a ordenar todo con las dos nenas, que cuando no llora una, llora la otra; o la más grande toca y se trepa a todo. Y creo que el tema de la casa y las dos nenas es lo que me desborda. Realmente siento haber hecho terapia leyendo tantos casos parecidos al mío y con sus comentarios y consejos, porque estos dos últimos días estuve más relajada y creo que eso también relajó a las niñas. Lo que pasa es que es "tanto" miedo a ser como mi mamá, o parecerme a ella y cultivar la misma relación con mis hijas, que termino siendo igual. Y es tanto lo que deseo ser la madre que no tuve ni tengo, que eso me parte la cabeza. Lo que quiero solucionar es no estar tan histérica, no pegarle a mi hija ni decirle cosas feas. Y mi meta es ser una madre dulce y cariñosa para ellas.
16.02.10
Jannethe: uufff, tener mellizos es un asunto complejo y las demandas y exigencias por partida doble no son algo fácil de enfrentar. En este caso, su hijito tuvo un comienzo difícil y probablemente eso explica algunas de las limitaciones que tiene, pero también tiene áreas, como usted misma lo señala, fuertes en las que es muy bueno. Los niños de esa edad por lo general no comparten y los hombrecitos se demoran más en hablar. En cuanto a su conducta, bueno, está yendo a terapias y usted lo que debe hacer es tener un sistema de reglas sencillo, claro, pero aplicado de manera consistente. No debe prestarle atención cuando hace un berrinche y hacérselo saber. Y, sobre todo, no convertir las cosas en una lucha por el poder.
16.02.10
Barby: sus comentarios me ayudan a comprender mucho mejor la situación. Las tareas domésticas, sobre todo cuando uno las enfrenta sola, cuando está sola en la crianza y, además, cuando la vida cotidiana no tiene un mínimo de intimidad, son abrumadoras. Eso es un dato de la realidad y uno puede tratar de mejorar algunas cosas, si es posible: más colaboración del esposo, algo más de ayuda externa, aprovechar la buena relación con su suegra, claro en su momento el colegio va a ser también una ayuda, etc. Por otro lado, deje fluir y no esté pensando todo el día en su mamá. Ok, la relación fue mala, pero algo dio, ¿no? Si cada vez que se relaciona con sus hijas tiene al frente la imagen de su madre, entonces no se relaciona con sus hijas, ¿entiende? Me alegro que haya estado más relajada, ¿hace deporte, Yoga? Eso ayuda bastante. Un saludo.
17.02.10
Necesito de su consejo porque he maltratado a mi hijo de 6 años. Le grito y golpeo. Él me mira y tiembla del miedo, no tiene a su papá, yo estoy sola con él y a veces es una carga muy pesada desde el punto de vista económico ya que yo lo mantengo sola. Su papá no nos ayuda ni lo busca a él, él lo extraña y me pregunta por él y yo le digo que ya no estamos juntos pero que lo queremos. Cuando le pego es porque no hace bien su tarea. Le exijo mucho. ¡Por favor ayúdeme! Me encuentro desesperada y no quiero que él crezca con traumas sino que sea un niño feliz. Yo sufrí de maltrato por parte de mis padres, pero no quiero que él los sufra.
19.02.10
Guadalupe: criar hijos sin apoyo del papá es realmente complejo y uno debe buscar las redes de soporte que permitan compartir el peso, ya sea en el nivel de la familia, como de amigos o miembros de organizaciones especializadas. De todas formas, asuntos relacionados con las tareas no se solucionan con golpes, usted, por su experiencia, debe saberlo bien. Antes de reaccionar, deténgase un instante y reflexione acerca de qué es lo que le molesta, qué es lo que la exaspera y ese tiempo, ese paréntesis, debería enfriar las cosas. Un saludo.
19.02.10
Quisiera saber si usted puede tratar a mi hijo, o a mí en todo caso. Gracias por su respuesta a la consulta anterior. Que tenga un buen día.
22.02.10
Estimada Flora: cuando asumí la coordinación de este espacio, definí que en ningún caso lo utilizaría para derivar pacientes a mi práctica privada. No sería ético. Si usted me recuerda el caso, la orientaré hacia una institución o profesional idóneos. Un saludo.
11.03.10
Tengo una hija de año y medio, mi primera hija. Es muy inquieta. No sé qué hacer. Le hablo y no me entiende, pero cuando esta su papá se porta muy diferente. He llegado al extremo de pegarle, no feo, pero sí una nalgada. Es que ella como que me reta, le hablo y no me hace caso, es como si le hablara a un objeto. Yo sé que es pequeña, pero me pone en una situación desesperante e irritante. Quisiera saber cómo hacerle entender que yo también tengo derecho sobre ella y que merezco que me haga un poco de caso.
11.03.10
Rosario: por un lado, si hago de cuenta que no nos proporcionó la edad de su hija, podría pensarse que habla de alguien mucho mayor. ¿Qué significa inquieto? Es una edad en la que la recientemente adquirida capacidad de caminar, genera actividad orgullosa y exploración sostenida. Es cierto que ya no necesitan que los traslademos de un lugar a otro y pueden ejercer un poder inédito. Nosotros debemos aceptar y gozar ese nuevo poder que tiene, sin duda, sus complicaciones prácticas - los adornos corren peligro y los riesgos objetivos aumentan-, pero también un impacto en nuestro ego. Por otro lado, suena a una competencia con el papá, ¿no? A él le da más bola, le obedece. Creo que se ha desarrollado una lucha por el poder entre dos mujeres y que usted debería detenerse un momento y reflexionar sobre ello. Un saludo.