Archivos Abril 2009

Conversando con un grupo de padres, se me ocurrió hacer la siguiente pregunta: «Cuando planeaban tener hijos, ¿alguno de ustedes pensó que muchas veces sentiría rabia hacia ellos, y a veces quizá hasta odio?». Al principio se hizo un silencio pesado, de esos que dejan entrever que muchas cosas pasan por la mente de los presentes, pero que no es fácil expresarlas. Una persona respondió que no, que nunca había pensado que eso podría ocurrir, porque los sentimientos ligados a la maternidad o a la paternidad parecen excluir cualquier matiz desagradable o negativo, y cuando se ven expresados en otros se tiende a asumir que es algo extraño, por no decir desnaturalizado. Luego pregunté cuántas veces al día sentían rabia o se molestaban con sus chicos. Obviamente, fue difícil poner orden en el grupo. Todos sentían mucha más rabia de la que podían haber previsto.

El día jueves por la mañana, en la oficina principal
de Interbank, en la ciudad de Piura, se lanzó la tercera versión del Maestro
que deja Huella. Una concurrida conferencia de prensa se desarrolla en el
segundo piso, frente a representantes de medios y del magisterio.
Por tercer año consecutivo, los miembros del Consejo Consultivo leeremos cientos de propuestas de huellas que los profesores del sector público han dejado en sus alumnos y las comunidades a las que pertenecen, y tendremos la compleja tarea de escoger a una por región. El jurado - Denisse Vaillat, Andrés Cardó, Javier Sota, Dante Córdova, Jorge Yzusqui y Luis Bustamante - tiene una misión mucho más difícil: escoger entre los 26 finalistas la huella más poderosa, la que recibirá el reconocimiento más contundente, por lo menos en lo material.

La ciencia es uno de los logros más notables de la
humanidad y ha contribuido a su desarrollo y bienestar durante los últimos
cinco siglos. El problema es que, sobre todo con respecto de la crianza de
niños, sus consecuencias para las decisiones cotidianas no son evidentes.
Sin embargo, especialistas y comunicadores, producen
datos en forma de noticias que, supuestamente, aseguran que el producto de la
crianza - los niños y su futuro-, está asegurado. Pero sin aclarar que no hay
una traducción sencilla entre resultados de investigación y vida diaria.
Además, no estamos acostumbrados a evaluar científicamente la "información
científica".
