Entre PadresEspacio de Crianza

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Buscar en el Génesis la primera vez que aparece un verbo relacionado con alguna actividad central de los humanos es un ejercicio muy interesante. Es lo que hace Meir Shalev, notable escritor israelí, en un reciente libro.

Por ejemplo el primer llanto, o el primer odio.

¿Y el primer amor?

Ya nos habíamos dado maña para matar, traicionar, trasgredir, reproducirnos y muchas otras cosas, pero aún no aparecía en el texto bíblico ninguna de las conjugaciones de "amar". Y, entonces, en el versículo segundo del capítulo vigésimo segundo, irrumpe el amor de manera explícita, por primera vez. 

¿Entre quién y quién? Si hiciéramos una encuesta, la respuesta más frecuente sería entre hombre y mujer. Y si nos dijeran que no, que el amor romántico haría su ingreso en tercer lugar, pues, seguramente, diríamos que entre una madre y su hijo. Pero tampoco. El amor que festejamos el primer domingo de mayo hace su presentación lingüística en segundo lugar.

"Coge a tu hijo único, a tu amado Isaac, vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio en uno de los montes que yo te indicaré". Es la primera vez que se dice de alguien que ama a alguien. Y se dice en una de las tramas más terribles, desconcertantes y dramáticas de toda la Biblia hebrea.

El primer amor es un amor de padre. Un amor que será puesto a prueba de manera brutal y chocante en nombre de la obediencia y de la posteridad. El mensaje es: si estás dispuesto a renunciar a ser padre, te haré patriarca. Sólo dispuesto, claro, porque Abraham siguió siendo padre de un hijo y también se convirtió en patriarca de un pueblo.

Pero hay más. Abraham fue un padre improbable. Y es que todos los padres lo somos. En el resto de las especies, no todas, pero casi todas, la paternidad se agota en la materialidad del esperma. No hay linaje, no hay estirpe.

En los humanos la participación del padre se construye más allá, muchas veces a pesar del espermatozoide. Aunque no lleva la vida en su seno, ni la pare en medio del dolor, ni la amamanta, el papá la adopta, la asume, la lucha, y el vínculo termina siendo una responsabilidad electiva, simbólica, que supera los llamados al sacrificio bíblico que asume la forma de seguir corriendo aventuras, seguir desparramando espermatozoides, del vagabundeo despreocupado que siempre es posible, a veces tentador y, miremos a nuestro alrededor, frecuente.

Hoy domingo celebramos ese primer amor. Improbable, electivo, poderoso, bello, fundacional, dinástico y, también, muy pero muy tierno.

3 Commentarios

Manuel Páucar

21.06.09

Amén.

Primer Amor

06.09.09

Cada persona siente el primer amor de manera diferente, pero desde un principio hasta el final, el amor del padre siempre nos acompañará.

Roberto Lerner Author Profile Page

17.09.09

Sí, es verdad, pero lo magnífico del amor paternal es que es producto de una elección, es una construcción que se hace a lo largo del tiempo.

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Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Roberto Lerner y publicada el 20 de Junio 2009 2:34 PM.

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