
Sí, claro, todo tiene una historia. La enfermedad y la salud, también. Son conceptos que no se han mantenido fijos a lo largo del tiempo. Condiciones que antes eran consideradas enfermedades ya no lo son más; otras que no lo eran, hoy entran en los diccionarios médicos; algunas tienen otro nombre; las hay que estuvieron de moda y se convirtieron en símbolos de una época, como la tuberculosis en el siglo XIX o el cáncer en el XX. Por otro lado, tampoco se trata, estar sano o enfermo, de estados absolutos en la medida que nuestro organismo responde a un balance y que entre la salud y la enfermedad hay una serie de gradaciones y matices.
Pero allí donde antes había sanos y enfermos, hoy solamente hay enfermos y pre-enfermos.

18.09.09
Ante todo le agradezco el comentario que tiene a bien difundir y creo que, en cierta forma, es cierto. Pero me gustaría mucho que se contara con una columna de medicina preventiva, avances, investigaciones , etc. de las diferentes especialidades.
03.10.09
Distinguido señor:
1. Le quiero hacer una confesión: esa actitud que usted menciona (no sanos, pre enfermos) es la que finalmente me ha llevado a padecer hoy de un mal que no conocía: la hipocondría.
2. Sucede que, desde hace años, el día en que no siento nada malo en mí entro en un profundo estado de angustia preguntándome: ¿y de qué me sentiré mal dentro de poco? ¿A dónde me dolerá señalándome, ahora sí, el lugar donde aparecerá mi cáncer mortal que me llevará a la tumba, sepultando todos mis proyectos actuales?
3. Como se imaginará, ya me cansé de ir a los médicos a hacer el mismo papelón de decir que tengo el temor de enfermarme y que quiero saber si efectivamente estoy sano o es mi imaginación.
4. Francamente, a veces preferiría asumir la actitud de antes en la que la enfermedad, que las he tenido muchas, no era lo que me preocupaba. Pero ahora, con el bombardeo de la "prevención" solo vivo con la sensación de que, en cualquier momento me viene la muerte.
5. Sé que usted conoce este tipo de casos y sabe a lo que me refiero. En mi opinión, hay algo de alarmismo, negocio y perversión en la ciencia médica y en los laboratorios en su afán de obtener ganancias a costa de los sanos (que son los que más acuden a los médicos y compran medicinas, pues los enfermos no bastan para mantener a las clínicas).
6. Creo que debería analizarse bien qué tanto se justifica "enfermizar" a los sanos con el fin de que inviertan en seguros y consultas preventivas (una prima de seguro de salud va por el orden de los dos mil dólares aproximadamente, y el 90 por ciento de los tenedores no las usan).
7. Ahora estoy intentando superar esta obsesiva (y enfermiza) idea de tener que vivir sano; estoy tratando de vivir más intensamente, aunque eso me enferme, porque más lo hace cuidarme que no. Por eso prefiero fumar y olvidarme de los miedos porque, de ellos, ya tengo bastantes (no comas, no respires, no salgas, haz deporte, adelgaza y miles de cosas más).
8. ¡Al diablo con la salud! ¡Viva la vida!
13.10.09
Luis Enrique: hace usted una descripción muy articulada y bien escrita. De todas formas, hay que distinguir dos cosas: el sentimiento de que uno está a punto de enfermarse y percibir síntomas por doquier, es un problema y puede conducir a una situación de sufrimiento y parálisis del funcionamiento gratificante y equilibrado. Es posible que la histeria alrededor de la salud y la prevención contribuyan a acentuar estas manifestaciones, pero difícilmente las causan. Otra cosa es aprender a navegar con espíritu crítico el enorme ruido que producen quienes nos quieren totalmente sanos y nos ven totalmente pre-enfermos. Como dice mi padre, "no quiero vivir como enfermo para morirme sano"
14.10.09
Abel: gracias por su apoyo. Lo que tratamos de hacer en este Blog, es tocar puntos variados, pero sobre todo en el campo de la educación, la crianza de niños y la salud mental.