Un reciente estudio, no dicen los medios, prueba que los adolescentes que se inician en la vida sexual activa, tienen muchas más probabilidades de consumir sustancias psicoactivas, legales e ilegales, que sus pares castos.
Vamos a suponer que estemos hablando de una investigación rigurosa en el diseño de la muestra y el recojo de la información. ¿Qué significan esos datos?
La forma mediática de presentarlos y la tendencia de nuestra mente, dada su probada dificultad para procesar conceptos estadísticos, es establecer una relación de causalidad: el sexo fomenta el consumo de drogas, o viceversa. Ambas explicaciones alientan un clima de satanización y desconfianza frente a los chicos.
Ocurre que, todo indica, ambos fenómenos, la iniciación sexual y la experimentación con drogas, son manifestaciones de una dimensión de la personalidad humana que las explica, por lo menos parcialmente: la búsqueda de sensaciones, una cierta tendencia a explorar, la experimentación con el placer y la curiosidad.
Esa dimensión no se distribuye de manera pareja en la población: hay quienes son esencialmente renuentes al riesgo y otros que lo buscan. Es más probable que ellos se involucren con mayor facilidad en las mencionadas conductas, pero también en otras valoradas socialmente. Por cierto, también intervienen otros factores, como la capacidad de controlar impulsos, posponer gratificaciones, planificar, etc.
Lo irónico es que una sociedad que promueve la ambición, el riesgo, la búsqueda de lo nuevo, la sensualidad, se asusta de algunas de sus manifestaciones potencialmente peligrosas.
La prevención de las conductas de riesgo es importante, pero no sobre la base de la confusión y la promoción del miedo.

01.11.09
¿Qué hacemos entonces Dr. Lerner como padres? ¿Qué decir o cómo aconsejar ante este mundo veloz que cada día nos consume y no nos deja disfrutar de nuestros hijos?
06.11.09
Hay una escuela donde los chicos fuman y venden droga. ¿Qué hacer?
21.12.09
Gisela: pues hay que mostrarles que tenemos confianza en la vida, a pesar de sus complejidades y peligros reales. Pero no basta prevenirlos y decirles todo lo malo que puede pasar, hay que mostrarles que vale la pena explorar, preguntarse, cuestionar y advertirles que hay dificultades y darles los instrumentos para enfrentarlas, especialmente que sepan que pueden recurrir a nosotros. Y, también, claro, cruzar los dedos, Lo mejor para estas fiestas.
21.12.09
Nanny: bueno hay dos aspectos en su pregunta. Por un lado, vender drogas ilegales es un delito y un asunto esencialmente policial. Por otro lado, el consumo es un asunto distinto y lo primero es reconocer el problema y abrir un espacio para que la comunidad educativa analice la situación y establezca estrategias psicológicas, educativas y también de intervención conjunta con autoridades municipales. No hay otro camino que el de la acción conjunta.
15.02.10
¡Felicitaciones por el Blog! Por favor, debería crear una página especial sobre cómo las madres deben tratar a sus hijas en la actualidad. Parece que la brecha generacional está trayendo muchos crímenes, matricidios, debido a la pésima relación entre unas y otras. Sensibilizar a la sociedad en este tema, darle pautas a seguir a madres e hijas, respectivamente, urge porque de lo contrario no sé qué va a pasar en nuestra sociedad. Ayúdenos a salvar a las jóvenes para que no terminen pudriéndose en la cárcel por desobedecer a los padres o por dejarse dominar por los enamorados.
15.02.10
Zarela: gracias por sus palabras de aliento. Comprendo su pesar, sobre todo a la luz de las noticias que aparecen en los medios últimamente. Ojalá que una página pudiera resolver el problema. Pero me parece que usted está exagerando algo. Sí, hay matricidios y parricidios, pero la gran mayoría de madres e hijas tienen relaciones razonables, que es lo mejor que se puede esperar en esa relación, de las más complicadas que existen. Tampoco la cosa es obedecer ciegamente a los padres ni todo se explica porque las jóvenes se dejan influenciar por sus enamorados. Un saludo.
16.02.10
¡Felicitaciones por su ayuda a todas las personas a través de esta página tan importante! Por favor, necesitamos que el país deje de ser uno de los más violentos del mundo, necesitamos curarnos mentalmente así como físicamente. Usted podría ayudar solicitando al Ministerio de Educación que coordine con el Ministerio de Salud y se haga campañas a nivel nacional en los colegios, en los hospitales, en las parroquias, en las UGELES, etc. acerca del autocontrol, del manejo de emociones, de cómo evitar alterarnos y rebasar el vaso hasta llegar a matar a nuestra madre o hijos o esposo.
Las personas están viviendo una crisis emocional, existencial, todo es un caos que afecta y enferma las mentes. Ayúdenos a ayudar a la sociedad peruana a prevenir antes que lamentar muertes.
16.02.10
Ethel: agradezco enormemente el concepto que tiene de Espacio de Crianza y también la expectativa que tiene sobre mi capacidad de ejercer influencia. Me temo que en esto último exagera. Creo que todos podemos poner un granito de arena, como el que estoy poniendo yo en mi trabajo profesional o como bloguero o articulista. En realidad, más que ministerios y otras entidades del Estado, que, sin duda, tienen mucho que hacer, son las comunidades, los barrios, las asociaciones de vecinos, quienes pueden hacer algo, cimentar la solidaridad y promover una cultura de paz. Tampoco hay que exagerar: los matricidas y parricidas son una minoría muy, pero muy pequeña. De todas formas, gracias por su valiosa contribución.